La Rioja, en la mira de Europa: el Mercosur firmó un acuerdo que destaca a los vinos riojanos

El pacto de libre comercio entre el Mercosur y la EFTA —un bloque que incluye a Suiza y Noruega— abre nuevas puertas para las exportaciones argentinas. El documento reconoce por primera vez a los vinos de “La Rioja, Argentina” con una denominación de origen, un hito que podría potenciar a la industria vitivinícola provincial.


Tras ocho años de negociaciones, el Mercosur y la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA) firmaron un acuerdo que creará una zona de libre comercio de casi 300 millones de personas. El pacto, que liberaliza el comercio de bienes y servicios, representa una oportunidad para Argentina de impulsar sus exportaciones a países como Suiza, Noruega, Islandia y Liechtenstein. Para La Rioja, este acuerdo incluye un reconocimiento histórico que podría tener un impacto significativo en una de sus industrias más emblemáticas: la vitivinícola.

El documento firmado reconoce por primera vez la indicación geográfica «La Rioja, Argentina» para sus vinos, un sello de calidad que identifica el producto como originario de una región específica. Este reconocimiento coloca a los vinos riojanos en un estatus similar al de los vinos de Patagonia, que también obtuvieron una denominación de origen en el acuerdo. Esto, en la práctica, le da a las bodegas riojanas una ventaja competitiva y un distintivo de calidad que las puede posicionar mejor en un mercado europeo con alto poder adquisitivo.


Un acuerdo para diversificar el comercio

Aunque la región pampeana domina las exportaciones argentinas, el acuerdo con la EFTA busca diversificar la canasta exportadora. El bloque europeo eliminó los aranceles a los productos industriales y pesqueros del Mercosur y dará preferencias a bienes agroindustriales como carnes, café, etanol y vino.

Además del vino, las exportaciones argentinas a los países de la EFTA, que en 2024 alcanzaron los USD 1.660 millones, están fuertemente impulsadas por el sector minero, con Suiza como principal destino de las exportaciones de oro y plata. La EFTA, que es el quinto mayor inversor extranjero en Argentina, también representa una fuente de capital importante. Sin embargo, para que el tratado entre en vigencia, los parlamentos de cada país deberán ratificarlo, un proceso que podría demorar su implementación hasta fines de 2026.