La 19ª edición del encuentro reúne a bodegas de cinco provincias en una cata guiada que se posiciona como la más grande del país. El presidente de COVIAR, Mario González, remarcó la importancia de la vitivinicultura en la región, pero alertó por la caída en las ventas y pidió mayor planificación al Gobierno provincial.
La ciudad de Chilecito, en La Rioja, se prepara para recibir este viernes la 19ª edición de EVINOR (Evaluación de Vinos del Noroeste Argentino), un evento clave para el sector vitivinícola de la región. Considerada la cata guiada más grande del país, la jornada contará con la participación de bodegas de cinco provincias, con el objetivo de acercar el mundo del vino a los consumidores y poner en valor la calidad de la producción local.
El presidente de la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR), Mario González, destacó el esfuerzo logístico detrás de la muestra, que convoca a bodegas de distintas provincias. “Son cinco provincias involucradas, con bodegas distribuidas en grandes distancias. Se inicia la convocatoria con varios meses de anticipación, luego se procede a la reglamentación, evaluación de muestras y la selección final”, explicó.
Este año, la cata final contará con la participación de 11 muestras seleccionadas. Además, cada dos años el evento suma el Concurso Nacional de Torrontés Riojano, un certamen que cuenta con el aval de la OIV (Organización Internacional de la Viña y el Vino), lo que le otorga prestigio internacional.
Críticas y desafíos para la vitivinicultura riojana
González reconoció que EVINOR se consolidó como una “vidriera” para la vitivinicultura del NOA, pero fue crítico con la situación de la provincia. “Nos falta planificación y políticas de Estado para la vitivinicultura, como las que tienen Mendoza, Salta o incluso Jujuy”, cuestionó. Para el titular de COVIAR, es un sinsentido que La Rioja, con 7.000 hectáreas de viñedos, tenga menos repercusión mediática que Jujuy, que apenas cuenta con 40 hectáreas en producción.
Además, González se refirió a la recesión económica que afecta al sector, con una fuerte caída en las ventas. “En el último mes caímos un 18% y el anterior un 13%. La recesión y la pérdida del poder adquisitivo impactan de lleno, porque el vino no es un producto de primera necesidad”, detalló.
Para finalizar, reclamó medidas de apoyo para los productores, especialmente en áreas como la energía y el agua. “Necesitamos un cambio de matriz energética con créditos blandos y obras hídricas de impacto. Sin eso, los pequeños productores no logran sostenerse”, concluyó.











































