El activista Landriel Oviedo calificó la situación de «emergencia» y criticó duramente a la Legislatura: «Después de casi dos años, los proyectos de respuesta integral no tienen tratamiento en comisión». El 92% de las personas con VIH dice ser discriminada.
Cifras alarmantes: el VIH se dispara y el Estado no reacciona
La situación sanitaria en La Rioja por el avance del VIH se ha convertido en una emergencia silenciosa. Landriel Oviedo, referente local en la lucha por los derechos de las personas que viven con el virus, encendió las alarmas al revelar una cifra impactante: más de 130 nuevos diagnósticos se han registrado en lo que va del año.
Oviedo no solo alertó sobre la constancia de los nuevos casos, sino que apuntó directamente contra la inacción del Estado riojano, reclamando una respuesta “integral y urgente” que supere el enfoque puramente biomédico.
«No podemos seguir naturalizando la falta de políticas públicas. La Rioja necesita una respuesta real y humana”, concluyó el activista, subrayando que la responsabilidad del Estado va más allá de solo garantizar la medicación, que corre por cuenta del Gobierno Nacional.
El duro revés legislativo: proyectos de ley cajoneados
El foco de la crítica del activista se centró en la parálisis de la Legislatura provincial, que tiene frenados varios proyectos clave que buscan abordar la problemática de forma integral:
- Adhesión trabada: El proyecto de adhesión a la Ley Nacional de VIH, Hepatitis Virales, Tuberculosis e ITS “ni siquiera ha ingresado a la comisión correspondiente”.
- Infancias desprotegidas: También está sin tratamiento una iniciativa desarrollada por la Universidad Nacional de La Rioja (UNLaR), destinada a dar respuestas específicas a las infancias que nacieron con el virus o que están expuestas por tener madres o padres que viven con VIH.
Oviedo lamentó que, a pesar del compromiso de varios legisladores, “después de casi dos años seguimos sin tratamiento en comisión. No hemos tenido respuesta por parte de la sociedad civil ni del ámbito legislativo”.
El factor discriminación: la otra urgencia de la ley
La falta de avance legislativo cobra especial gravedad al considerar el clima social. El activista presentó la prueba más contundente sobre la urgencia de la ley:
El dato escalofriante: «En una encuesta que realizamos, el 92% de las personas en La Rioja reconoció que quienes vivimos con VIH somos discriminadas. Entonces, ¿qué otra evidencia necesitan los legisladores para entender la urgencia de esta ley?”, cuestionó Oviedo.
El referente enfatizó que una respuesta integral debe garantizar los derechos humanos básicos: una persona que vive con VIH no solo necesita medicación, sino también “acceso a la comida, a una vivienda digna y a vivir en un entorno libre de discriminación”. La denuncia expone el contraste entre la gravedad de la cifra de nuevos casos y la aparente indiferencia del poder político para actuar.



