El ministro de Vivienda desembarcó en la Perla del Oeste para fidelizar el voto militante en un escenario de parálisis de fondos nacionales. Entre el asedio de la deuda de 850 millones de dólares y el ajuste presupuestario para 2026, el funcionario busca contener la interna mientras la UOCRA reporta un desempleo récord en el sector.
Ariel Puy Soria sabe que en política los vacíos se llenan con territorio. En medio de un febrero marcado por la asfixia financiera que el gobierno nacional impuso a las provincias, el ministro de Vivienda, Tierras y Hábitat eligió Chilecito para dar una señal de vitalidad. No fue una visita técnica de inspección de obras —casi imposibles de sostener sin el flujo de las transferencias discrecionales— sino un encuentro de «mística peronista» con la mirada puesta en la sucesión.
La reaparición del ministro en su pago chico no es casual. Ocurre mientras el Presupuesto 2026 de la provincia proyecta un gasto de casi 2 billones de pesos, pero con la advertencia de que La Rioja no realizará obras de gran magnitud. En los pasillos de la Casa de las Tejas reconocen que, con la Secretaría de Hábitat nacional disuelta y el Plan Angelelli sostenido a cuentagotas con recursos propios, la gestión de la vivienda pasó de ser una fábrica de soluciones a un campo de batalla dialéctico contra la Casa Rosada.
Juventud y «esperanza» ante la falta de ladrillos
Puy Soria utilizó el encuentro con dirigentes y militantes locales para bajar una línea clara: ante la falta de financiamiento externo, la política debe refugiarse en el diálogo y la empatía. «Visualicemos un horizonte de esperanza donde los jóvenes sean protagonistas», lanzó el ministro, en un intento por retener a una franja del electorado que el oficialismo ve escurrirse hacia las filas libertarias de Martín Menem.
Sin embargo, el optimismo discursivo choca con la realidad del sector:
- Desempleo en alza: El gremio de la construcción (UOCRA) advierte que el 70% de los trabajadores del rubro en La Rioja están hoy desocupados o bajo programas de asistencia mínima.
- Obras paralizadas: Proyectos emblemáticos, como la ruta La Rioja-Chilecito, quedaron fuera de las prioridades de ejecución nacional para 2026, dejando al departamento en una situación de aislamiento vial productivo.
- La deuda de los 850 millones: El gobernador Ricardo Quintela insiste en que, sin el reconocimiento de la deuda por fondos extracoparticipables que hoy tramita en la Corte, la provincia solo puede garantizar el pago de sueldos —los más bajos del país— y servicios básicos.
El «eterno» Puy Soria y la pulseada por el 2027
El ministro, recientemente elegido vicepresidente del Consejo Nacional de la Vivienda, juega su propio partido. Sabe que su nombre integra la lista corta de posibles sucesores, aunque la interna familiar y el círculo de amigos de Quintela resisten cualquier movimiento que altere el statu quo del gabinete. Su viaje a Chilecito busca demostrar que su capital político sigue intacto en el interior profundo, lejos de la rosca del ala norte de la Casa de Gobierno.
Mientras tanto, en la capital riojana, la entrega de 206 viviendas en diciembre pasado fue leída como el último «gran acto» antes de una temporada de sequía de inauguraciones. Para Puy Soria, el desafío de este año no será levantar paredes, sino evitar que el desencanto social —alimentado por salarios que promedian los 350 dólares— termine por demoler la estructura del peronismo que gobierna desde 1983.




