El ex vicegobernador de La Rioja cuestionó el proyecto de modernización laboral que impulsa la Casa Rosada. Aseguró que la flexibilización por sí sola no garantiza empleo y reclamó políticas que incentiven la inversión privada en lugar de «ajustar a ciegas». En medio de la avanzada del gobierno nacional para desregular el mercado de trabajo, Néstor Bosetti salió a marcar la cancha con una mirada federal. El dirigente riojano advirtió que el debate sobre la «modernización» de las leyes laborales está omitiendo el factor clave para provincias como La Rioja: la falta de inversión privada y la debilidad de las economías regionales. Para Bosetti, el diagnóstico de que la legislación vigente «quedó vieja» es parcialmente cierto, pero alertó que la solución propuesta por el ecosistema libertario carece de respuestas concretas sobre cómo se generarán nuevos puestos de trabajo. «Flexibilizar normas no garantiza nuevos puestos de trabajo. Sin inversión no hay empleo, y los ajustes suelen recaer siempre sobre el trabajador», sentenció el dirigente. El fantasma de la precarización en el NOA El planteo de Bosetti llega en un momento donde los indicadores de empleo muestran una dualidad peligrosa. A nivel nacional, la desocupación se mantiene en niveles históricamente bajos (alrededor del 6,2%), pero la calidad del empleo ha sufrido un deterioro marcado: el empleo informal y el cuentapropismo son los únicos sectores que crecen, mientras que el trabajo asalariado privado permanece estancado desde hace una década. En La Rioja, donde el peso del sector público es determinante y la informalidad supera el promedio nacional, Bosetti advierte que la reforma corre el riesgo de ser solo un «ajuste disfrazado». El temor es que, bajo la promesa de un derrame económico, se terminen licuando derechos adquiridos sin que se active el motor productivo local. Pymes y el «Costo Argentino» La discusión que plantea Bosetti se cruza con los reclamos de las cámaras empresariales, que si bien piden alivio en la carga de litigiosidad (las denominadas «industrias del juicio»), también enfrentan una caída estrepitosa del consumo que hace inviable cualquier plan de contratación. Incentivos vs. Ajuste: Bosetti reclama proteger el empleo formal y acompañar a las pymes en lugar de apostar solo a la baja de costos laborales. Productividad: El debate de fondo, según el dirigente, es cómo crecer sin degradar las condiciones de vida de los trabajadores riojanos que ya sufren un fuerte atraso salarial. Un mensaje a la Rosada: «Menos slogans» La postura del ex vicegobernador se alinea con la resistencia de los gobernadores del Norte Grande, que miran con recelo cómo el ajuste fiscal nacional impacta en la obra pública y el consumo interno de sus provincias. Mientras el Gobierno Nacional celebra el equilibrio fiscal, en el interior la actividad económica no da señales de recuperación. «Modernizar debería significar proteger el empleo formal e incentivar la producción», concluyó Bosetti, exigiendo que la reforma laboral contemple políticas productivas reales y no se limite a una simplificación de despidos que termine profundizando la crisis social en el noroeste argentino. Compartir Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Imprimir (Se abre en una ventana nueva) Imprimir Relacionado Navegación de entradas Entre la fe y la rosca: Sergio Casas reaparece en San Blas mientras Unión por la Patria blinda el rechazo a la reforma de Milei Encuesta: Quintela y Molina no logran repuntar y quedan entre los dirigentes con peor imagen del país