De las noches en el Estadio del Centro y la épica de Vargas, al despliegue actual en el Autódromo de La Rioja. La emisora cumple casi tres décadas de transmisiones ininterrumpidas en la fiesta mayor de los riojanos.
La relación entre Cadena 3 Argentina y La Rioja no es un hecho fortuito, sino una construcción periodística que ya atraviesa 27 años. Desde aquel febrero de 1999, cuando la emisora decidió apostar por la Fiesta Nacional de la Chaya, la frecuencia no ha dejado de sonar con el eco de las cajas y el aroma a albahaca, marcando un hito de continuidad en la radiodifusión federal.
Lo que comenzó como una apuesta liderada por el periodista Gonzalo Carrasquera, se consolidó en las últimas dos décadas con la voz de Orlando Morales, transformándose en un clásico que hoy integra formalmente el estratégico «Operativo Verano» de la radio más federal del país.
Un viaje por los templos de la harina
La cobertura de la radio no se detuvo ante los cambios de locación; por el contrario, fue el hilo conductor que unió las distintas etapas del festival en la capital riojana:
- El Estadio del Centro: Aquellas primeras transmisiones cargadas de una mística especial, donde el sonido de las cajas retumbaba en un ambiente de cercanía y tradición pura.
- El Estadio de Vargas: El salto a la masividad. En este predio, la radio acompañó la explosión del festival, capturando la energía de miles de riojanos y turistas que convirtieron a «Vargas» en el epicentro del folclore nacional.
- El Autódromo Ciudad de La Rioja: El escenario de los últimos años. Con una infraestructura preparada para magnitudes internacionales, es aquí donde hoy se despliega el equipo técnico de la emisora, garantizando que el grito de «¡Viva la Chaya!» llegue a cada rincón de la Argentina.
La Rioja en el centro de la escena nacional
Este año, la particularidad radica en que la provincia no es solo una escala más, sino una pieza central del Operativo Verano de Cadena 3. Esta integración permite una visibilidad sin precedentes para el turismo y la cultura riojana, respaldada por décadas de anécdotas acumuladas entre la harina y la albahaca.
«Pasamos por el Estadio del Centro, por Vargas y hoy estamos en el Autódromo. Lo que nunca cambió en estos 27 años fue el sentimiento de la gente que nos permite ser sus ojos y oídos en cada febrero», destacan desde el equipo periodístico de la radio.
La permanencia de la emisora desde finales de los 90 hasta la actualidad refuerza un vínculo inquebrantable: para la radio más federal, febrero siempre suena a La Rioja.




