Un informe nacional revela que el empleo por cuenta propia alcanzó niveles históricos en el país, desplazando la participación de los trabajadores en relación de dependencia. En La Rioja, aunque la tendencia es creciente, la estructura estatal y privada mantiene a casi 8 de cada 10 trabajadores bajo la modalidad de asalariados.
El mercado laboral argentino está atravesando una transformación estructural que se consolidó con fuerza tras la pandemia. Según el último informe de la consultora Politikon Chaco, basado en datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH-INDEC) del tercer trimestre de 2025, el cuentapropismo ha ganado un terreno sin precedentes, alcanzando los 3,3 millones de personas en los principales aglomerados urbanos del país.
A nivel nacional, la participación de los cuentapropistas trepó al 24,5%, marcando un crecimiento del 42,2% desde el año 2016. En contrapartida, el empleo asalariado —tanto formal como informal— mostró signos de retroceso en su peso relativo, ubicándose en un 71,9%, su segundo valor más bajo de la última década.

La Rioja: Entre la estabilidad y el nuevo paradigma
En este complejo mapa nacional, el aglomerado La Rioja presenta una configuración que todavía se apoya fuertemente en el empleo dependiente. Mientras que en ciudades como Mar del Plata o Posadas el cuentapropismo supera el 32%, en nuestra provincia esta categoría representa el 20,3% de los ocupados.
Esta cifra sitúa a La Rioja por debajo de la media nacional de cuentapropismo. El dato más relevante para la economía local es la vigencia del modelo de salarios: el 77,6% de los riojanos que trabajan lo hacen como asalariados, una de las tasas más altas del país, superada mayormente por aglomerados patagónicos como Río Gallegos o Ushuaia.

Diez años de cambios lentos pero persistentes
A pesar de mantener una estructura tradicional, La Rioja no es ajena a la tendencia global. Si se comparan los datos actuales con los del tercer trimestre de 2016, el cuentapropismo en la provincia creció 3,2 puntos porcentuales.
Este crecimiento, aunque menor al de provincias vecinas como el Chaco (+14,3 p.p.) o Tucumán (+8,9 p.p.), refleja una transición hacia formas de autoempleo que suelen actuar como refugio ante la caída del empleo formal en las empresas y el sector público.
El escenario nacional: ¿Un techo para el empleo formal?
El informe destaca que, mientras el cuentapropismo alcanzó su máximo histórico en 2025, los asalariados tuvieron su pico en 2023 con 10 millones de personas y, desde entonces, han caído un 2,5%. Esta reconfiguración sugiere que el mercado laboral urbano está mutando hacia una mayor fragmentación, donde la estabilidad del recibo de sueldo cede espacio a la flexibilidad —muchas veces precaria— del trabajo por cuenta propia.




