Protocolo contra la violencia escolar: «Los jueces debemos actuar con humanidad y celeridad», afirmó la jueza Karina Becerra
La vocal del Tribunal Superior de Justicia destacó la importancia de la nueva guía de actuación presentada por el Gobierno. Explicó que cada caso es único y requiere una evaluación del entorno del menor para aplicar medidas que restauren el orden sin desproteger al adolescente.
En medio de la conmoción por las recientes amenazas en establecimientos educativos, la Dra. Karina Becerra, vocal del Tribunal Superior de Justicia de La Rioja, brindó precisiones sobre el Protocolo para Abordar Situaciones de Violencia Escolar. La magistrada subrayó que la respuesta judicial debe ser rápida y adaptada a la realidad de cada joven.
«El protocolo es una herramienta fundamental que nos permite unificar criterios entre Educación y Seguridad. Pero más allá de la norma, los jueces tenemos la obligación de actuar con humanidad y entender el entorno de ese chico», señaló Becerra. La jueza explicó que, ante un hecho de violencia o amenaza, la prioridad es restablecer el orden en la comunidad educativa mientras se asiste al menor involucrado.
Los ejes de la intervención judicial
Becerra detalló que la justicia no busca únicamente el castigo, sino la reparación y la prevención. Según la magistrada, el abordaje actual contempla:
- Evaluación del entorno: Analizar la situación familiar y social del adolescente para entender qué motivó su conducta.
- Medidas restaurativas: En lugar de sanciones puramente punitivas, se busca que el joven comprenda la gravedad de sus actos y realice tareas que reparen el daño, como trabajos comunitarios o de investigación escolar.
- Celeridad: La justicia de menores debe dar respuestas inmediatas para frenar la escalada de temor en la sociedad.
El rol del Consejo de la Magistratura
Durante la entrevista, también se abordó su futuro rol institucional, ya que a partir del mes de mayo la Dra. Becerra asumirá la presidencia del Consejo de la Magistratura. En este sentido, manifestó que su gestión buscará agilizar los procesos de selección de magistrados para cubrir las vacantes en el Poder Judicial, priorizando la idoneidad y el compromiso social de los aspirantes.
«La sociedad nos demanda una justicia más cercana y eficiente. El protocolo contra la violencia escolar es un ejemplo de cómo el Estado puede articularse para proteger a los más vulnerables y llevar tranquilidad a las familias riojanas», concluyó la vocal del TSJ.