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“Ya no son bromas”: el ministro de Educación confirmó un protocolo de seguridad con intervención policial y judicial en las escuelas de La Rioja

Por Eduardo Nelson German · 23 de abril de 2026 · 09:30

Ante la ola de amenazas, pintadas intimidatorias y falsas alarmas de bomba, Ariel Martínez anunció la puesta en marcha de un protocolo integral que obliga a las escuelas a llamar de inmediato a la Policía y activa la Justicia según el nivel de riesgo. Se recuerda a los padres su responsabilidad penal.

El ministro de Educación, Ariel Martínez, confirmó la implementación de un protocolo provincial de seguridad en todas las instituciones educativas ante el aumento de amenazas e incidentes de intimidación pública.

“Por disposición del gobernador, hemos diseñado un plan de acción claro y concreto”, señaló el ministro.

Cómo funcionará el protocolo

  • Ante cualquier amenaza, pintada intimidatoria, elemento peligroso (incluso pistolas de juguete o vainas servidas) o falsa alarma de bomba, las autoridades escolares deberán notificar de inmediato a la comisaría local o al 911.
  • La Policía evaluará el nivel de riesgo (bajo, moderado o alto).
  • En casos de riesgo alto, intervendrán de manera directa y punitiva la Policía y la Justicia.
  • Se enfatizó la responsabilidad parental: los padres o tutores responderán legalmente por las acciones de sus hijos menores. Ya se están citando a familias de jóvenes identificados en denuncias recientes.

Consecuencias legales

El ministro fue contundente: estos hechos ya no serán considerados “bromas”. “Son delitos de intimidación pública que pueden marcar el futuro de los estudiantes”, advirtió.

  • Con la nueva ley que entrará en vigencia en septiembre, se reducirá la edad de imputabilidad.
  • Toda imputación generará antecedentes penales que impactarán en el futuro laboral y personal de los jóvenes.
  • Varias investigaciones están en curso y ya se identificaron a responsables.

Objetivo principal

Garantizar la continuidad de las clases y la tranquilidad de la comunidad educativa, que se vio alterada por las reiteradas amenazas y evacuaciones.

“Queremos que las escuelas vuelvan a ser espacios de aprendizaje y no de incertidumbre”, cerró Martínez.