Terror en las aulas: hallan proyectiles y denuncian una ola de amenazas de bomba en escuelas de La Rioja
La capital provincial vive jornadas de máxima tensión tras una serie de llamados intimidatorios y mensajes de muerte en establecimientos primarios y secundarios. Hay menores demorados, una madre detenida y gran preocupación por el hallazgo de munición calibre 22 en los baños de una escuela de arte.
La Rioja atraviesa una situación de alarma pública que ha puesto en jaque al sistema educativo y a las fuerzas de seguridad locales. Lo que comenzó como una serie de mensajes intimidatorios escaló a una crisis que involucra amenazas de muerte y el hallazgo de proyectiles dentro de los colegios.
El caso que más impacto generó se registró en la Escuela Polivalente de Arte, donde el personal directivo entregó a la policía un casquillo de proyectil calibre 22. El comisario Sergio Montivero, de la Comisaría Tercera, confirmó el hecho: “Se presentó en esta dependencia un directivo de la Escuela Polivalente de Arte, el cual hizo entrega voluntaria de un casquillo de un proyectil de calibre 22, el cual habría sido encontrado por un alumno en el interior de los baños masculinos”.
Protocolos al límite y menores involucrados
La mayor preocupación de las autoridades radica en la baja edad de los protagonistas y la falta de conciencia sobre la gravedad de sus actos. “Los chicos son unas criaturas. Escuela primaria. No dimensionan para nada lo que están haciendo. No tienen idea de lo que están haciendo. Tienen 11 años”, señalaron durante la cobertura de Medios Provincia.
Cada una de estas alertas obliga a la provincia a desplegar operativos exhaustivos. Según explicó Montivero, la situación es crítica: “La verdad que es una situación preocupante para nosotros, para los padres sobre todo que les crea una sensación de miedo”. El protocolo implica que debe haber ambulancias y el cuerpo de elite CAPE debe revisar “aula por aula, grado por grado, baño por baño”.
Detenciones y violencia familiar
La justicia ya ha comenzado a actuar mediante el rastreo de números telefónicos. En la Escuela de Comercio N° 1, se logró identificar a un adolescente de 16 años que había enviado un mensaje alertando sobre una bomba.
El hecho derivó en un episodio de violencia cuando la madre del menor llegó al lugar antes de que lo bajaran en la oficina de Asuntos Juveniles: “Le pegó un tate quieto, un correctivo y quedó, terminó detenida la mujer”.
Actualmente, se estima que al menos seis escuelas han sido blanco de estas amenazas solo en la jurisdicción de la Comisaría Tercera. Montivero detalló que se trabaja de manera mancomunada con la justicia: “Damos participación a investigaciones que se encarga de las tareas investigativas para determinar la responsabilidad de quién ha escrito esa amenaza”. La jueza de familia y el personal de seguridad continúan realizando allanamientos para frenar esta ola de intimidaciones que mantiene en vilo a toda la comunidad riojana.