Un informe del IERAL señala que las transferencias automáticas subieron un 8,2% real por el impacto estacional de Ganancias. Sin embargo, en el acumulado de los primeros cinco meses los recursos totales caen un 2,6% y el fuerte aumento del gasto en 2025 complica las cuentas públicas. Las zonas con mayor estrés. Un informe económico encendió las luces de alarma en los despachos de los gobernadores de todo el país. A pesar de que el mes de mayo aportó un respiro transitorio a las arcas provinciales gracias a un repunte en la recaudación de los impuestos coparticipables , las proyecciones para el resto de 2026 se mantienen bajo estricto signo negativo. Salvo que se aplique una fuerte contención sobre las erogaciones estatales, la gran mayoría de las jurisdicciones terminará el año exhibiendo déficit fiscal. El minucioso relevamiento, elaborado por los economistas Marcelo Capello, Martín Fiore y Valentina Gallardo para el IERAL , expone un quiebre de tendencia en mayo : las transferencias automáticas de la Nación a las provincias registraron una suba del 8,2% anual en valores constantes. Sin embargo, lejos de tratarse de una reactivación consolidada de la actividad económica interna , el salto respondió casi en su totalidad al impacto estacional del Impuesto a las Ganancias, producto de los vencimientos de las declaraciones juradas de las empresas. De hecho, cuando se amplía el foco y se analiza el acumulado de los primeros cinco meses de 2026, las transferencias automáticas totales muestran una caída real del 2,5%. La cifra se ubica en el mínimo de los últimos seis años junto con el registro de 2024. El peso del gasto y la «oportunidad perdida» en 2025 El origen del desequilibrio que hoy asfixia a los distritos del interior combina la merma de ingresos con un incremento desmedido del gasto durante el año pasado. Según advierte el IERAL, mientras que a nivel nacional el Sector Público profundizó el ajuste fiscal, el consolidado de las provincias incrementó su gasto público un 7,4% en valores reales durante 2025. «Resulta claro que con la expansión del gasto observada en 2025 en provincias se perdió la oportunidad de mantener las cuentas equilibradas en el consolidado de jurisdicciones», señala con dureza el informe. Ese desfasaje provocó que el conjunto de las provincias pasara de un superávit financiero del 0,1% del PIB en 2024 a un déficit financiero equivalente al 0,4% del PIB en 2025. Para encontrar un rojo más abultado hay que remontarse a 2019. El año pasado, 15 de las 24 jurisdicciones cerraron sus balances en terreno negativo, encabezadas por Tierra del Fuego (-14,1%), La Pampa (-11,6%), Chubut (-7,4%) y Chaco (-6,8%). La herencia de ese gasto expandido condiciona severamente el 2026. En lo que va del año, los recursos totales de las provincias (sumando transferencias nacionales y recaudación tributaria propia) caen un 2,6% anual real. Lo alarmante para los analistas es que este retroceso se da en un contexto donde el Producto Interno Bruto (PIB) exhibiría un crecimiento estimado de hasta el 3,5% según el FMI , evidenciando que los tributos vinculados al mercado y consumo interno siguen muy deprimidos. Ajuste discrecional y el mapa del estrés fiscal A la caída de la coparticipación se añade el drástico recorte que impuso la Casa Rosada sobre los giros por fuera de la ley de coparticipación. Las transferencias discrecionales se hundieron un 55,4% interanual real en el acumulado de los primeros cinco meses. Si se computa el impacto total de ingresos (nacionales y propios) en lo que va del año, las mayores caídas consolidadas se observan en la Ciudad de Buenos Aires (-12%), Misiones (-8%) y La Rioja (-6%). En la otra vereda, la única provincia que logra esquivar la malaria es Neuquén, con una mejora del 5% impulsada fuertemente por el boom de las regalías hidrocarburíferas en Vaca Muerta. Frente a este escenario, el IERAL identificó a las provincias que padecen el mayor cuadro de «estrés fiscal» en el arranque de 2026. Se trata de Tierra del Fuego, Chaco y Santa Cruz, distritos que arrastran profundos desequilibrios en sus gastos corrientes desde 2025 y que sufren las mayores caídas de ingresos en el ejercicio actual. Para estabilizar las cuentas y alcanzar el equilibrio financiero en el primer semestre, el informe estima que varias provincias se verán obligadas a aplicar motosierra de manera urgente : Tierra del Fuego debería contraer su gasto real un 11% con respecto al año pasado , Chaco un 10% , Chubut un 8% y la provincia de Buenos Aires un 6%. Compartir Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Imprimir (Se abre en una ventana nueva) Imprimir Relacionado Navegación de entradas Dos Argentinas: el mapa que expone a La Rioja con el menor ingreso familiar y el empleo privado más débil