El fuerte recorte fue liderado por el sector automotor. El gasto total en el sector sumó $0,59 billones, una de las cifras más bajas de la última década en términos del PIB.

El proceso de fuerte ordenamiento y ajuste sobre las cuentas públicas que lleva adelante el Gobierno nacional sumó un nuevo capítulo de relevancia. Según un informe oficial elaborado por la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC), durante el primer cuatrimestre de 2026 los subsidios destinados al transporte totalizaron $0,59 billones, lo que representa una reducción real del 29,4% en comparación con el mismo período de 2025.

El desglose de los números oficiales revela que la «motosierra» oficialista operó con distinta intensidad según la modalidad de transporte, aunque el impacto a la baja fue generalizado:

  • Transporte automotor: Registró un desplome interanual del 36,7% real. Debido a su volumen en la estructura general, este rubro explicó el 58% de la caída total de los subsidios.
  • Transporte ferroviario: Mostró un retroceso del 23,1% real frente al año anterior , dando cuenta del 42% restante de la contracción.

Con este resultado, el gasto acumulado en subsidios al transporte durante el primer tramo del año se ubicó en apenas un 0,05% del Producto Interno Bruto (PIB). La cifra no solo profundiza la tendencia bajista iniciada en los últimos años, sino que se posiciona muy por debajo del promedio de la última década (0,13% del PIB entre 2015 y 2026), tocando mínimos históricos.

Costos congelados y el frente ferroviario

De acuerdo al análisis técnico de la OPC, la fuerte poda en el transporte automotor se concentró principalmente en las transferencias dirigidas al Fondo Fiduciario al Sistema de Infraestructura del Transporte (FFSIT), que sumaron $0,25 billones. Los especialistas indicaron que la caída real se asocia directamente a una actualización pendiente en los cálculos de costos e ingresos medios del sistema que define la Secretaría de Transporte.

Al no modificarse oficialmente dichas variables técnicas —cuya última resolución marco data de marzo pasado—, el flujo de compensaciones tarifarias destinadas a las empresas de colectivos del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) quedó desfasado frente a la inflación reinante.

Por el lado de los trenes, los giros estatales continuaron focalizados de manera prioritaria en la Sociedad Operadora Ferroviaria S.A. (SOFSA). Esta firma estatal absorbió el 87% de los fondos del sector (unos $0,30 billones) , destinados enteramente a cubrir la brecha existente entre el costo operativo real de las líneas de pasajeros del AMBA y lo recaudado mediante las tarifas abonadas por los usuarios en las estaciones. El 13% restante se repartió entre Belgrano Cargas, ADIF y Desarrollo del Capital Humano Ferroviario.

A pesar de que el sector ferroviario experimentó un ajuste menor que los colectivos, en el reparto global terminó quedándose con la porción mayoritaria de la torta: del total ejecutado por la administración nacional en los primeros cuatro meses del año, un 58% correspondió a los trenes y un 42% al sector automotor.

Avatar de Eduardo Nelson German

Por Eduardo Nelson German

Periodismo + Opinión

Descubre más desde La Página de Eduardo German

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo