El sector consolidó cinco años de expansión consecutiva apoyado en el ingreso genuino de divisas. Esperan que en 2026 genere uno de cada diez dólares que ingresan al país, gracias al despegue del litio y el impacto de los precios internacionales en el oro y la plata.

La minería argentina ratificó su condición de motor indispensable para la generación de divisas en el frente externo. Tras cerrar un 2025 histórico en materia de inversión extranjera , las proyecciones oficiales para este año anticipan un salto fenomenal en las ventas al exterior, que consolidará el rol estratégico del sector dentro del balance comercial.

Según un informe elaborado de manera conjunta por la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM) y la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), las exportaciones mineras de la Argentina alcanzaron los US$ 6.075 millones durante 2025. Esta cifra representó el 6,9% de los despachos totales de la República y un crecimiento del 31% en la comparación interanual frente al período 2024, acumulando un lustro entero de franca expansión.

Las estimaciones de cara al cierre de 2026 marcan un panorama todavía más agresivo. El Resumen Productivo de las entidades prevé un incremento superior al 50%, lo que empujaría el valor de las exportaciones sectoriales por encima de los US$ 9.000 millones.

Aportante neto en la escasez de dólares

Tomando como parámetro el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que publica el Banco Central (BCRA) —que calcula las exportaciones totales del país en US$ 96.056 millones para este año—, el peso específico de la actividad minera en la torta exportadora dará un salto definitivo. Su participación histórica pasará de rondar el 7% actual a perforar la barrera del 10% de los envíos nacionales.

«De esta manera, en 2026 se espera que la minería genere 1 de cada 10 dólares exportados por Argentina», resalta el documento técnico de la BCR y CAEM.

El dato adquiere mayor relevancia si se considera que, a la par de la agroindustria y la energía, se trata de uno de los escasísimos rubros con saldo comercial netamente superavitario. La muestra durante 2025 fue elocuente: mientras las compañías mineras exportaron por US$ 6.075 millones, sus necesidades de importación para operar demandaron apenas US$ 202 millones.

La doble cara del negocio: «efecto precio» versus volumen

El informe advierte que detrás del excelente desempeño de la balanza comercial conviven dos dinámicas estructurales totalmente opuestas:

  • El declive de los metales preciosos (Oro y Plata): La producción de oro cayó un 6% interanual en 2025 (alcanzando 1.184 mil onzas, un 42% menos que hace una década) debido al agotamiento natural de los yacimientos maduros y la falta de inversiones previas en exploración. Con la plata ocurrió algo similar, tocando un mínimo productivo de 22,1 millones de onzas. Sin embargo, la disparada de las cotizaciones internacionales salvó la partida: el oro aportó US$ 4.094 millones en 2025 y proyecta US$ 5.129 millones para 2026 (con una onza promedio estimada en US$ 4.353) , mientras que la plata pasaría de generar US$ 785 millones a US$ 1.172 millones este año. Así, la suba de precios compensa los menores volúmenes.
  • El despegue del Litio: Es el verdadero «motor» por volumen de la industria. En 2025 la producción saltó un 56% interanual trepando a las 116 mil toneladas de carbonato de litio equivalente (LCE), impulsada por proyectos como Salar Olaroz, Mina Fénix y Cauchari-Olaroz. Pese a que el precio del kilo exportado cayó a US$ 8,7 el año pasado, el volumen empujó ingresos por US$ 911 millones. Para 2026 el escenario es óptimo, porque se combinará mayor producción (172 mil toneladas LCE) con una fuerte recuperación del precio internacional (US$ 14,9 por kilo), catapultando las exportaciones del mineral a US$ 2.559 millones, un incremento del 181%.

Inversión Extranjera Directa en niveles récord

La reactivación de la actividad no solo impacta en la aduana, sino también en el ingreso inmediato de capitales de largo plazo a la economía interna a través de la Inversión Extranjera Directa (IED). Según las estadísticas del Banco Central de la República Argentina, los últimos dos años configuraron un ciclo de fuerte dinamismo para el sector.

El período 2024 marcó uno de los picos históricos más altos con desembolsos por US$ 4.517 millones , seguido de cerca por un 2025 que sumó otros US$ 3.767 millones líquidos. Evaluadas globalmente, las colocaciones de fondos del capital extranjero en minería crecieron un 27% el año pasado en la comparación interanual y un 88% respecto al piso registrado en 2023.

Con estas inyecciones financieras destinadas principalmente a infraestructura productiva y ampliación de plantas (ramp-ups), el stock acumulado de inversión extranjera directa en la minería local cerró el año pasado marcando un récord histórico absoluto al consolidar US$ 17.645 millones. Se trata de una tendencia histórica ininterrumpida: el sector minero se mantiene firme como la principal actividad económica en aportes netos de divisas por IED en la Argentina desde el año 2003 hasta la fecha.

Informe

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Por Eduardo Nelson German

Periodismo + Opinión

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