El jefe de gabinete de La Rioja criticó con dureza el rumbo económico nacional, fundamentó el uso de los bonos «Chachos» para costear aumentos estatales y analizó la futura transición del peronismo local
LA RIOJA.– En un escenario de creciente asfixia financiera por el recorte de transferencias no coparticipables, el jefe de Gabinete provincial, Juan Luna Corzo, cuestionó fuertemente el impacto del programa económico de la administración del presidente Javier Milei en el norte argentino. El ministro coordinador riojano advirtió sobre la parálisis total de la obra pública, los despidos en delegaciones nacionales y el preocupante cese de programas de salud críticos, como el plan Remediar, al tiempo que defendió el uso de cuasimonedas y trazó los desafíos de la sucesión política local.
«La Rioja está sufriendo la misma malaria que el resto del país. Excepto por Añelo, la zona donde radica el potencial de Vaca Muerta, la situación en todas las provincias es de una marcada retracción económica debido a decisiones de carácter nacional», afirmó Luna Corzo. En una entrevista radial, el funcionario detalló el golpe que significa la inminente caída de los programas nacionales de provisión de medicamentos básicos en los centros de atención primaria. «A partir de agosto se cae el programa Remediar, que desde hace veinte años asiste con setenta medicamentos esenciales a las familias más vulnerables. La gente va a tener que darse vuelta e ir a buscarlos con su dinero a la farmacia», alertó.
Las críticas al RIGI y el impacto fabril
Al profundizar en la agenda productiva nacional, el jefe de ministros diferenció la necesidad de dar un marco normativo previsible para inversiones externas de lo que denominó una visión «ultra liberalizadora» plasmada en el Régimen de Incentivo para las Grandes Inversiones (RIGI). Según Luna Corzo, el actual esquema carece de incentivos que encadenen la provisión de insumos y servicios con las industrias metalúrgicas y de manufactura locales, favoreciendo un modelo puramente extractivista.
«El RIGI, tal como está planteado, va a ser odiado por la mayoría de los argentinos dentro de diez años», vaticinó el funcionario. Para ilustrar su diagnóstico, tomó como ejemplo el campamento minero proyectado para el yacimiento cuprífero Vicuña —ubicado en la frontera entre San Juan y La Rioja—. «Esa inversión, que albergará a unas cinco mil personas a alta montaña, contempla un campamento que es íntegramente importado de China. Si permitimos que se lleven el cobre sin que la industria metalúrgica y maderera local participe de esa cadena, el modelo no sirve para el desarrollo del empleo genuino», reclamó.
Asimismo, el ministro rechazó los cuestionamientos de la oposición local que apuntan a una supuesta «falsa industrialización» del Parque Industrial de La Rioja. «Tuvimos cuatro años de fuerte crecimiento textil y manufacturero entre 2019 y 2023, y hoy sufrimos una retracción impulsada por la caída del consumo a nivel país», argumentó, respaldándose en los últimos indicadores de actividad del Indec.
La ingeniería detrás de los «Chachos»
En respuesta a la pérdida de poder adquisitivo frente a la inflación, Luna Corzo ratificó la viabilidad del bono provincial de cancelación de deuda («Chachos») como un elemento regulador del presupuesto estatal. «El incremento salarial anunciado para este mes requiere de una masa de 12.200 millones de pesos, frente a los 9.500 millones que demandó la recomposición de febrero. Ese extra presupuestario de casi 3.000 millones de pesos solo es factible de absorber financieramente gracias al circuito de los Chachos», remarcó.
El funcionario precisó que el mecanismo otorga a la tesorería provincial una «ventana de alivio financiero» de entre 45 y 60 días desde que el bono llega al bolsillo del empleado público hasta que el Estado efectúa su rescate. «Nadie recibirá un aumento de bolsillo inferior a los 108 mil pesos, combinando la suba al básico, las sumas fijas y los Chachos. El salario hoy es la variable de ajuste de la macroeconomía nacional de la que nadie quiere hablar en el Gobierno», denunció.
Internas y la sucesión de Ricardo Quintela
En el plano político institucional, el jefe de Gabinete salió al cruce de versiones y rumores sobre supuestas diferencias con el gobernador Ricardo Quintela. «No soy ningún detractor de Ricardo; soy su jefe de gabinete y destaco su enorme capacidad para gobernar en un contexto sin recursos ni obra pública», expresó de manera categórica.
Al evaluar los horizontes de recambio de cara al próximo año y la sucesión gubernamental, Luna Corzo descartó una postulación propia por cuestiones personales y familiares, pero aseguró que el justicialismo riojano cuenta con cuadros técnicos y políticos competitivos para comandar la renovación. «En el peronismo confluyen dirigentes jóvenes y experimentados capaces de encabezar el proyecto. En el espacio de las mujeres sobresalen las figuras de Gabriela Pedrali, Teresita Madera y Florencia López; mientras que entre los hombres asoman referentes con enorme proyección como Rodrigo Brizuela y Doria, Yamil Sarruf y Ricky Herrera. Lo verdaderamente importante no será el nombre propio en sí, sino dar el debate de fondo sobre qué modelo de integración al país y al mundo ofrecemos a la sociedad», concluyó.




