Se cuadruplicaron los casos de bebés nacidos con síndrome de abstinencia en La Rioja

El Defensor General, Gastón Mercado Luna, lanzó un fuerte alerta ante el salto crítico de registrados en el Hospital de la Madre y el Niño. Advirtió que el consumo problemático afecta tanto a sectores vulnerables como a clases acomodadas y pidió un trabajo articulado urgente que priorice las causas antes que las consecuencias.

El Defensor General de la provincia, Gastón Mercado Luna, calificó como «alarmante» el incremento registrado de recién nacidos con complicaciones de salud vinculadas al consumo de sustancias en sus madres. Según reveló el funcionario, mientras que en 2023 se detectaron cerca de 13 casos, durante el último año la cifra rozó las 50 situaciones confirmadas solo en el ámbito del Hospital de la Madre y el Niño.

«Es una intervención que nunca quisiéramos tener porque se vulneran los derechos de un niño que acaba de nacer. Si nos limitamos a curar las heridas sin saber quién o dónde las provocan, la tarea se vuelve frustrante», sostuvo Mercado Luna, haciendo un llamado a implementar políticas públicas transversales en un escenario social complejo.

Vulnerabilidad social y el flagelo en clases altas

El titular de la Defensoría trazó un diagnóstico severo sobre las dinámicas del consumo en la provincia y desmitificó que se trate de un problema exclusivo de un solo sector socioeconómico:

  • Sectores vulnerables y marginalidad: Mercado Luna explicó que detrás de la pobreza existe un escalón más grave como la marginalidad extrema, donde muchas madres jóvenes no cuentan ni siquiera con documentación básica.
  • Sectores acomodados: «Nuestros defensores intervienen en lugares impensados, en casas de muy buena construcción con padres de buen pasar económico. El consumo penetró fuertemente en todos los estratos».
  • Sustancias y adicciones severas: El Defensor aclaró que el mayor problema no deviene necesariamente del narcotráfico a gran escala, sino de la combinación accesible de alcohol con mezclas de pastillas, que provocan adicciones severas y cuadros psiquiátricos graves.

Una red comunitaria para abordar el problema

Ante esta realidad, la Defensoría General impulsa un trabajo coordinado con la Policía de la provincia, el Ministerio de Salud, Desarrollo Social y los Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS).

«Hay que dejar de lado el traje y el cargo. Los centros de salud tienen un conocimiento diario y real de cada barrio, y la policía debe aportar un relevamiento social profundo. Este es un problema que no elige a quién atacar; nos atraviesa a todos», enfatizó.

Por último, Mercado Luna destacó un cambio cultural importante: hoy más del 80% de los abordajes en familias de clases medias y altas ocurren porque los propios familiares acuden espontáneamente a la Defensoría a pedir auxilio, superando viejos estigmas. «Hace dos décadas el tema se ocultaba por vergüenza. Hoy la gente busca ayuda y ahí es donde el Estado y la sociedad tienen que responder articuladamente», concluyó.