Un economista comparó los fondos nacionales recibidos por habitante con los ingresos de la población, dimensionó el empleo proyectado por Vicuña y destacó la reducción de impuestos al comercio exterior. Las cifras exponen problemas estructurales, aunque no siempre miden universos equivalentes.
Tres publicaciones del economista José Nicolás Casas reabrieron la discusión sobre el desempeño económico de La Rioja, el impacto potencial de las grandes inversiones mineras y la reducción de la presión tributaria nacional sobre el comercio exterior.
El primer planteo señala que La Rioja recibió durante el primer trimestre de 2026 unos $815.884 por habitante en recursos de origen nacional y, al mismo tiempo, registró un ingreso medio de $622.256 en el aglomerado relevado por la Encuesta Permanente de Hogares.
La comparación busca reflejar el contraste entre el volumen de fondos transferidos y la capacidad económica de la población. Sin embargo, ambos indicadores no representan lo mismo: los recursos de origen nacional financian el funcionamiento del Estado provincial y se calculan sobre toda la población, mientras que el ingreso medio surge de una encuesta urbana y comprende ingresos laborales y no laborales de las personas relevadas.
El dato del ingreso forma parte de la información publicada por el INDEC para el primer trimestre de 2026. En los 31 aglomerados urbanos estudiados, el ingreso medio per cápita alcanzó los $728.008 y la mediana fue de $500.000. La información provincial permite observar las marcadas diferencias existentes entre las distintas regiones del país.
Los recursos nacionales distribuidos a las provincias incluyen la coparticipación federal y otros regímenes transferidos mediante el Banco de la Nación Argentina. Su monto por habitante depende tanto de las reglas de distribución como de la población de cada jurisdicción.

Una comparación que necesita contexto
La coexistencia de transferencias elevadas por habitante e ingresos relativamente bajos no demuestra por sí sola que los fondos sean suficientes ni permite atribuir automáticamente el resultado a una única gestión.
Para establecer esa relación sería necesario analizar el gasto provincial, la estructura salarial, el empleo público y privado, la pobreza, el costo de vida, la inversión estatal y la capacidad de La Rioja para generar recursos propios.
La comparación sí plantea una pregunta relevante: en qué medida los fondos recibidos se convierten en mejores servicios públicos, infraestructura, empleo productivo e ingresos para los hogares.
El empleo proyectado por Vicuña
El segundo planteo sostiene que el proyecto minero Vicuña generaría 31.700 empleos directos e indirectos, una cifra superior a los aproximadamente 29.300 trabajadores privados registrados de La Rioja.
La dimensión de la inversión permite advertir la magnitud potencial del proyecto. Vicuña, asociado con los desarrollos Josemaría y Filo del Sol, contempla inversiones multimillonarias y fue incorporado al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones. El Ministerio de Economía reúne en su plataforma oficial los datos de inversión y empleo declarados para los proyectos del régimen.
No obstante, los números tampoco son directamente equivalentes. Los 31.700 puestos corresponden a una proyección que combina empleos directos e indirectos durante diferentes etapas del proyecto. Los 29.300 empleos riojanos representan, en cambio, puestos privados registrados existentes en un momento determinado.
Además, el núcleo productivo de Vicuña está localizado en San Juan y su desarrollo también involucra infraestructura y operaciones vinculadas con Chile. La Rioja puede captar empleo y actividad económica mediante el corredor de Guandacol y la contratación de proveedores, pero no corresponde atribuir anticipadamente todos los puestos proyectados a la provincia.
La comparación muestra, de todos modos, la limitada dimensión del mercado laboral privado riojano y la importancia de que la Provincia negocie participación efectiva, contratación local, formación laboral y oportunidades para sus empresas proveedoras.
Menor presión tributaria sobre el comercio exterior
La tercera publicación cita un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal, según el cual la presión tributaria efectiva de los impuestos al comercio exterior descendería del 2,29% del Producto Bruto Interno en 2023 al 1,34% en 2026.
El estudio proyecta que la presión tributaria nacional total se ubicará en el 20,8% del PBI durante 2026, el nivel más bajo desde 2006. Entre los principales cambios aparecen la eliminación del impuesto PAIS y la reducción relativa de los derechos de exportación.
La disminución puede mejorar las condiciones de competitividad para determinadas actividades exportadoras. Sin embargo, afirmar que explica por sí sola un récord exportador sería excesivo: el resultado también depende de los precios internacionales, el tipo de cambio, el volumen producido, la demanda externa y las condiciones climáticas.
Tres indicadores y un mismo desafío
Las cifras describen tres dimensiones de una misma discusión: la dependencia riojana de los recursos nacionales, la debilidad de su mercado privado de trabajo y la oportunidad que representan las inversiones destinadas a sectores exportadores.
El desafío para La Rioja no consiste solamente en recibir fondos o quedar geográficamente cerca de una gran inversión. La cuestión central es transformar esos recursos en infraestructura, empresas locales, empleo registrado e ingresos sostenibles.
Las publicaciones de Casas aportan elementos para esa discusión, pero las comparaciones deben leerse con cautela. Los recursos fiscales, los ingresos individuales, el empleo existente y los puestos proyectados pertenecen a universos diferentes. Su valor periodístico está en las preguntas que plantean, no en presentarlos como relaciones causales ya demostradas.
Fuentes consultadas
- José Nicolás Casas: recursos nacionales e ingresos.
- José Nicolás Casas: Vicuña y empleo privado riojano.
- José Nicolás Casas: presión tributaria y comercio exterior.
- INDEC, Ministerio de Economía de la Nación, Secretaría de Hacienda e IARAF.




