El Gobierno de Ricardo Quintela pagará 50.000 Chachos a unas 80.000 personas desde el 17 de agosto. La medida inyectará alrededor de $4.000 millones en el mercado provincial, pero reabrió la discusión sobre el default riojano, el poder de compra de la cuasimoneda y la falta de inversiones privadas.
Las claves
- El operativo se extenderá del 17 al 24 de agosto.
- Cada beneficiario recibirá 50.000 Bonos de Cancelación de Deuda.
- Los Chachos tienen paridad nominal de uno a uno con el peso, pero sólo circulan en La Rioja.
- La Provincia busca volcar $4.000 millones al consumo local en medio de una fuerte fragilidad financiera.
La Rioja volverá a poner en circulación los Bonos de Cancelación de Deuda (Bocade), conocidos como Chachos, como parte de la recomposición diferenciada anunciada para trabajadores estatales y otros beneficiarios vinculados con la administración pública.
El refuerzo será de 50.000 Chachos por persona y alcanzará a unas 80.000 personas. Según las cifras oficiales, el operativo representará una inyección aproximada de $4.000 millones en una economía provincial golpeada por la caída del consumo y las dificultades de los comercios.
Cuándo y cómo se cobrarán
El pago comenzará el lunes 17 de agosto y se extenderá hasta el 24. En la Capital se habilitarán 24 cajas, que funcionarán entre las 16 y las 21, con un cronograma organizado según la terminación del DNI. En el interior la distribución se realizará sin esa división.
La incorporación de los Chachos forma parte de la recomposición salarial provincial. El Ministerio de Hacienda estimó que el conjunto de las mejoras tendrá un costo mensual adicional de $12.200 millones y llevará la masa salarial a unos $94.000 millones.
Qué valor tienen y dónde pueden utilizarse
Los bonos poseen una paridad nominal de un Chacho por un peso. Esa equivalencia es fijada por la Provincia y no significa que sean moneda de curso legal nacional: no pueden depositarse en bancos, utilizarse fuera de La Rioja ni cambiarse libremente por pesos en cualquier establecimiento.
Las denominaciones serán de 1.000, 2.000, 5.000, 10.000, 20.000 y 50.000. Podrán emplearse en los comercios adheridos y para cancelar impuestos provinciales, tasas municipales y servicios de Edelar, Aguas Riojanas e Internet para Todos.
Más de 900 establecimientos se incorporaron al esquema, entre supermercados, estaciones de servicio, hoteles, restaurantes y negocios del interior. Para los comerciantes, el punto decisivo será el plazo y la modalidad de rescate de los bonos.
Un alivio para el comercio con límites financieros
El Centro Comercial e Industrial estima que ocho de cada diez negocios aceptarán los Bocade. El sector espera un alivio transitorio en las ventas, aunque los comercios pequeños pueden afrontar problemas de liquidez mientras aguardan el rescate.
El nuevo operativo se produce cuando el 13% de los locales del centro capitalino está vacío, las familias reemplazan primeras marcas y los costos fijos reducen los márgenes. El efecto real dependerá de la aceptación comercial, la velocidad del rescate y la evolución de los precios.



