El funcionario riojano Jorge Raúl Castro defendió en una entrevista de alcance nacional las medidas adoptadas por el Gobierno de Ricardo Quintela frente al endeudamiento de las familias y trasladó el debate al escenario político de 2027, donde ubicó a Cristina Fernández de Kirchner como la figura que, según su posición, puede conducir una alternativa nacional.
Castro destacó especialmente la intervención de Banco Rioja, que redujo 20 puntos sus tasas de interés y habilitó herramientas para refinanciar obligaciones. Presentó esas decisiones como una respuesta provincial frente a hogares que, afirmó, recurren cada vez más al crédito formal e informal para pagar servicios y necesidades básicas.
El dirigente relató incluso experiencias personales de endeudamiento para ilustrar el impacto de la crisis sobre las economías domésticas y cuestionó las aplicaciones y prestamistas que operan con costos elevados.
Una crítica al centralismo político
Durante la entrevista, Castro planteó además que funcionarios y militantes deben superar lo que definió como una mirada limitada a las grandes ciudades y recuperar una perspectiva federal.
Para explicar su posición habló de su trabajo territorial en distintos departamentos de La Rioja y sostuvo que necesidades elementales de infraestructura, caminos, represas y servicios obligan a mirar más allá de la Capital provincial.
En ese marco, presentó las medidas de Quintela sobre endeudamiento como un ejemplo de intervención estatal con impacto directo sobre las familias.
Cristina, 2027 y los gobernadores
La entrevista avanzó luego hacia el escenario electoral nacional. Castro sostuvo que Cristina Fernández de Kirchner debería conducir la reconstrucción del campo nacional y popular y consideró que constituye la principal alternativa para 2027. Se trata de una definición política del entrevistado, no de una candidatura anunciada.
También cuestionó con dureza a gobernadores y legisladores peronistas que acompañaron iniciativas del Gobierno de Javier Milei, especialmente el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Los calificó como responsables políticos de decisiones que, según su interpretación, perjudicaron al interior.
La acusación debe entenderse dentro de su posicionamiento partidario: Castro se reivindicó como militante kirchnerista y defendió la conducción de Cristina Kirchner y Máximo Kirchner.
Quintela y una construcción federal
Castro destacó además el acercamiento político entre Ricardo Quintela y Máximo Kirchner, y mencionó como señales de reorganización del peronismo los encuentros de dirigentes, mujeres peronistas e intendentes en distintas provincias.
Su tesis central fue que ningún gobernador podrá desarrollar plenamente su provincia sin un proyecto nacional que incluya infraestructura, comunicaciones, energía y soberanía económica.







