La recaudación tributaria de las provincias atraviesa un escenario mayormente negativo. Según los cuadros difundidos este martes por Politikon Chaco, el consolidado registra una caída real acumulada del 2,7%, mientras que 16 de los 24 distritos presentan retrocesos respecto del año anterior.
El dato refleja una pérdida de poder adquisitivo de los ingresos fiscales: aun cuando la recaudación pueda crecer en pesos, ese aumento resulta insuficiente para compensar la inflación. Para las administraciones provinciales, esto reduce el margen para financiar gastos, sostener servicios y encarar inversiones con recursos propios.
La evolución mensual muestra que enero fue el único mes con crecimiento real interanual del consolidado, con una suba del 7,1%. Desde febrero, todos los registros disponibles exhiben caídas. El cuadro informa una baja del 11% para agosto, aunque todavía faltan datos de numerosas jurisdicciones y ese resultado debe leerse como parcial.
Misiones y La Rioja, entre las mayores caídas
En los acumulados disponibles, Misiones presenta el retroceso más pronunciado, con un 20,6%, seguida por La Rioja, con un 11,8%, y Tierra del Fuego, con un 10,2%.
En el otro extremo, Neuquén registra una mejora del 7,4%; Jujuy, del 5,6%; y Río Negro, del 4,2%. Las diferencias muestran que el deterioro no tiene la misma intensidad en todo el país.
La comparación requiere una precisión: el acumulado de cada provincia llega hasta su último mes informado. Por eso, las cifras permiten identificar tendencias, pero no constituyen un balance de enero a agosto con idéntica cobertura para todos los distritos.
Ingresos Brutos acentúa el deterioro
El panorama es más extendido en Ingresos Brutos, un tributo vinculado con la facturación de las actividades económicas. Solo seis jurisdicciones muestran aumentos reales acumulados: Neuquén, Río Negro, Santiago del Estero, Buenos Aires, Santa Fe y La Pampa.
Misiones vuelve a registrar la mayor caída, con un 20,3%, mientras que La Rioja presenta una baja del 12,5%. La debilidad de este impuesto constituye una señal sobre la evolución de la actividad gravada, aunque también puede estar influida por cambios tributarios y en el cumplimiento de los contribuyentes.
La pérdida real de recursos propios agrega presión sobre las decisiones presupuestarias provinciales. Sin embargo, estos datos no describen por sí solos la totalidad de sus ingresos: para evaluar la situación fiscal completa también deben considerarse la coparticipación, las transferencias nacionales y las demás fuentes de financiamiento.
Foto: La Capital. Comercios en Rosario, imagen de archivo.






