YPF colocó deuda por USD 1.200 millones en el mercado internacional, a un plazo de nueve años, según anunció este miércoles Horacio Marín. Según Marín, la operación obtuvo una tasa efectiva del 7,85% y recibió ofertas por USD 2.200 millones.
De acuerdo con el directivo, se trata del mayor monto emitido por una empresa argentina en los últimos once años. Marín también destacó que el diferencial frente a los bonos del Tesoro de Estados Unidos fue de 300 puntos básicos, el más bajo conseguido por YPF en su trayectoria en el mercado internacional.
La demanda superó en USD 1.000 millones el monto colocado: representó aproximadamente 1,83 veces la emisión. Las ofertas recibidas reflejan el interés de los inversores, aunque no equivalen al financiamiento finalmente obtenido.
El costo del financiamiento
Los 300 puntos básicos informados equivalen a tres puntos porcentuales por encima del rendimiento de los títulos estadounidenses utilizados como referencia. Ese diferencial es distinto de la tasa efectiva del 7,85% anunciada para la operación.
Marín interpretó el resultado como una señal de confianza del mercado en la compañía y en sus perspectivas. El récord señalado corresponde al diferencial frente a los bonos estadounidenses, no necesariamente a la menor tasa efectiva pagada por YPF.
El anuncio difundido en redes no detalló el destino de los fondos ni el cronograma de amortización. Por ello, no permite atribuir los recursos a un proyecto específico.
En la agenda del financiamiento público, Finanzas convocó a una licitación de instrumentos del Tesoro para este viernes. Esa convocatoria corresponde al Estado nacional y es una operación distinta de la emisión corporativa anunciada por YPF.
YPF también informó la incorporación de 15.000 accionistas
En otra publicación, la cuenta oficial de YPF señaló que 15.000 personas se convirtieron en accionistas en quince días, en un mensaje acompañado por referencias a la aplicación de la compañía y a su iniciativa Accionistas YPF.
Ese dato corresponde a la participación en el capital de la empresa y debe distinguirse de la colocación internacional de deuda. Quienes adquieren acciones participan del capital de la compañía; quienes compran sus títulos de deuda se convierten en acreedores bajo las condiciones de la emisión.
La publicación sobre los accionistas no precisó el monto total invertido ni la participación accionaria que representan esas incorporaciones.
Fuentes: anuncio de Horacio Marín y publicación de YPF.
