El exsenador riojano cruzó de plano la propuesta del ex titular del Comité Nacional de la UCR de articular un gran frente opositor que incluya al kirchnerismo y a la izquierda. En paralelo, respaldó la estrategia diplomática nacional por Malvinas tras la salida de Halliburton.
La tensión en la Unión Cívica Radical sumó un nuevo capítulo de confrontación interna con fuerte eco en el Norte Grande. El exsenador nacional y exministro de Defensa, Julio Martínez, salió al cruce público de Martín Lousteau luego de que el ex presidente del Comité Nacional insistiera en avanzar hacia una coalición opositora amplia para enfrentar al gobierno de Javier Milei, contemplando puentes con el peronismo, Axel Kicillof y Cristina Fernández de Kirchner.
«Martín, no cuenten conmigo para una alianza con Cristina y con Kicillof. Si no llego, larguen nomás», disparó con ironía el referente del radicalismo riojano a través de sus redes sociales. La frase, de corte tajante, sintetiza el rechazo visceral de un sector de la UCR territorial frente a las conversaciones cupulares de la conducción partidaria porteña.
El límite con el kirchnerismo y la rebelión de las provincias
La réplica de Martínez apuntó a declaraciones donde Lousteau planteó convocar «a todos, desde los del PRO avergonzados hasta el otro extremo», poniendo como ejemplos los frentes electorales armados en Francia o Brasil. Para el dirigente riojano, cualquier aproximación al kirchnerismo representa una línea roja que desdibuja la identidad histórica de Juntos por el Cambio y traiciona a la base electoral de las provincias.
En La Rioja, donde el radicalismo viene librando una batalla frontal contra el aparato del peronismo que conduce Ricardo Quintela, la idea de compartir una boleta o una mesa de coordinación política con el Instituto Patria es leída como una capitulación táctica. Martínez fijó una postura que comparten varios correligionarios del interior: antes que un armado transversal con los responsables del ciclo político anterior, prefieren consolidar un polo republicano de centro sin concesiones de cúpula.
Guiño a la política soberana por el Atlántico Sur
En simultáneo con su pronunciamiento partidario, Martínez aportó una mirada ligada a su experiencia al frente de la cartera de Defensa al celebrar la decisión de la multinacional petrolera Halliburton Company de abstenerse de prestar servicios en el proyecto ilegal Sea Lion en las Islas Malvinas.
«Creo que esta es la primera de varias empresas que se van a ir bajando de ese proyecto. Y creo también que el Tribunal Internacional del Mar nos va a dar una buena noticia pronto», analizó el exsenador, valorando la advertencia del Estado nacional y las sanciones regulatorias para las firmas que operan en territorio insular en disputa sin autorización argentina.
Con ambos gestos, el dirigente radical riojano no solo se despega de la hoja de ruta trazada por Lousteau en la Ciudad de Buenos Aires, sino que consolida un perfil autónomo que busca influir en el rearmado opositor, con la mirada puesta en evitar que la conducción partidaria arrastre a la UCR hacia pactos parlamentarios o electorales con el kirchnerismo.
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