En la cornisa electoral: la UCR riojana busca la unidad para no desaparecer del mapa político

Fuentes partidarias del centenario partido marcaron distancia de la conducción nacional al fijar al kirchnerismo y al quintelismo como límites éticos irrenunciables. En la previa del cierre de listas y con comicios internos el 8 de noviembre, avanza el debate sobre un gran frente opositor para confluir con los libertarios y el espacio de Felipe Álvarez hacia 2027.

En el radicalismo riojano se libra una discusión doctrinaria y pragmática que redefine el mapa de alianzas provincial. Fuentes partidarias de máxima relevancia institucional salieron al cruce de la propuesta formulada a nivel federal por Martín Lousteau —quien promovió articular un frente transversal que incluya al radicalismo, el PRO, la izquierda y el kirchnerismo para frenar al gobierno de Javier Milei—. En los despachos del Comité Provincia descalificaron la moción y aclararon que el dirigente porteño ya no ejerce la presidencia del Comité Nacional: «Rechazamos lo que propuso; el radicalismo no tiene nada que ver con el kirchnerismo ni con Cristina Fernández, ese es el límite innegociable», sentenciaron.

La pulseada ideológica trasciende la rosca porteña y pega de lleno en la supervivencia electoral en el plano local. Dirigentes boinas blancas recuerdan sin rodeos la advertencia que sobrevuela la sede partidaria: el radicalismo riojano está a una sola elección de desaparecer. Con un único escaño en la Legislatura provincial y sin representación en el Congreso nacional, la dirigencia debate si marchan en soledad o si construyen un frente opositor amplio que incluya a La Libertad Avanza de Martín Menem y a la fuerza que lidera el exdiputado nacional Felipe Álvarez.

El frente anti-Quintela y el dilema de confluir con los libertarios

En los pasillos del radicalismo riojano sostienen que el adversario a desbancar es el gobierno provincial: «En La Rioja el límite claro es el quintelismo, una administración en decadencia, con los salarios más bajos del país, cuestionada por malos manejos y por el uso de cuasimonedas». Bajo esa premisa, sectores de peso parlamentario promueven la vocación frentista del partido y admiten la posibilidad de pactar con La Libertad Avanza si se sellan denominadores comunes, tales como la defensa de la autonomía municipal, la recomposición de los servicios esenciales y la preservación ambiental del Famatina sin megaminería contaminante.

No obstante, la eventual sociedad con el oficialismo nacional despierta contradicciones internas. Mientras un ala radical insiste en polarizar junto a los libertarios contra la Casa de las Tejas, las representaciones legislativas del interior remarcan que la UCR no puede abandonar sus banderas fundacionales: marcharon en defensa del financiamiento universitario, acompañan los reclamos de discapacidad y denuncian el abandono del interior federal. La palabra final quedará en manos del Congreso Provincial Partidario, el único órgano facultado estatutariamente para rubricar pactos electorales una vez superada la instancia interna.

Cierre de listas y la carrera hacia el 8 de noviembre

En lo inmediato, el radicalismo riojano quema las horas previas al vencimiento formal del plazo para la presentación de nóminas. El proceso interno para renovar el Comité Provincia y los 18 comités departamentales —tanto en mayores como en la juventud— tiene fecha de urnas fijada para el domingo 8 de noviembre.

Pese a que la conducción partidaria impulsaba un recambio generacional absoluto, la falta de una figura de síntesis obligó a reabrir negociaciones para consensuar listas de unidad en toda la provincia. En ese esquema, no se descarta que la actual cúpula partidaria deba extender su conducción para garantizar la cohesión interna frente al desafío electoral de 2027 o ante un hipotético adelantamiento de los comicios locales.

El repliegue legislativo y el bastión de Chilecito

La realidad numérica del radicalismo riojano ilustra su estrechez: en la Cámara de Diputados provincial la fuerza sobrevive a través de un monobloque sostenido por la representación de Chilecito, en un recinto copado por 35 voluntades de matriz justicialista. Frente a las urgencias de salud en el interior, los reclamos salariales y el debate sobre los cortes de luz de EDELaR —a los que califican como violatorios de los derechos humanos consagrados en la nueva Constitución—, la UCR busca recuperar terreno en las urnas departamentales donde el año próximo se renuevan bancas estratégicas.

Con figuras históricas de consulta permanente como el exministro de Defensa Julio Martínez e Inés Brizuela y Doria en la Capital, el centenario partido enfrenta su propia encrucijada existencial. Entre el rechazo tajante a las órdenes de Lousteau, el temor a ser absorbidos como una fuerza testimonial y la necesidad de articular con el polo no justicialista, los radicales riojanos ordenan sus listas internas sabiendo que cualquier paso en falso puede costarles la personería y su lugar en la mesa del poder provincial hacia 2027.


Descubre más desde Eduardo German

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.