El Palacio Ramírez de Velasco notificó a un privado para que repare de inmediato una apertura de calzada en avenida 1° de Marzo bajo apercibimiento de una sanción millonaria. Con la tonelada de asfalto rozando los $500.000, la gestión de Armando Molina endurece los controles ante la llegada de las lluvias y busca exhibir obras en Monteagudo hacia fin de año.
La Municipalidad de la Capital abrió un nuevo frente de alta tensión en la vía pública al endurecer de manera drástica las sanciones contra las roturas no autorizadas en el pavimento. A través de un operativo conjunto de las áreas de Obras y Servicios Públicos, la comuna intimó a un particular con un plazo perentorio de 24 horas para reparar una rotura de calzada sobre la transitada avenida 1° de Marzo, bajo la advertencia formal de aplicar una multa que escala a casi 14 millones de pesos si no se ejecuta el arreglo o se regulariza la situación ante el municipio.
La medida encierra una señal de disciplinamiento urbano y recaudatorio. Frente al reclamo vecinal por el estado de las arterias y los cuestionamientos que la oposición libertaria viene disparando contra la proliferación de baches en el distrito, el Ejecutivo capitalino decidió cortar por lo sano: tolerancia cero para las intervenciones de particulares que destruyan la cinta asfáltica sin el protocolo obligatorio de Obras Privadas.
Asfalto a $500.000 la tonelada y un canon desfasado
El secretario general del municipio, Gonzalo Busto, confirmó la ofensiva y desnudó el rojo financiero que implica sostener la transitabilidad de las calles riojanas en un contexto de costos desbocados. Hoy, una sola tonelada de asfalto cuesta cerca de $500.000 y alcanza apenas para tapar poco más de un metro cuadrado de bache, dependiendo de la profundidad del socavón, sin computar la mano de obra ni el despliegue de maquinaria pesada.
En los despachos comunales admiten que las tasas municipales quedaron pulverizadas por la inflación. El canon que abonan frentistas y empresas para obtener el permiso de rotura de calzada por conexiones domiciliarias de agua o cloaca no llega a cubrir ni una fracción del gasto real de reasfaltado. El desfasaje termina siendo absorbido por las arcas municipales en un momento en que el goteo de fondos provinciales exige un control milimétrico de cada peso.
La advertencia por las lluvias y el cruce subterráneo
El endurecimiento responde también a una urgencia estacional. Ante el impacto previsto por la corriente del Niño y el inicio de la temporada de precipitaciones estivales, cualquier grieta o zanja mal compactada en las avenidas se convierte en un cráter que destruye cuadras enteras. La proliferación de conexiones clandestinas y las fisuras provocadas por cañerías maestras —como las que recurrentemente afectan a la avenida Ramírez de Velasco— transformaron al mantenimiento vial en una carrera de desgaste permanente.
En el Palacio Ramírez de Velasco analizan incluso alternativas estructurales a largo plazo para frenar el colapso del pavimento: proyectar que las futuras redes de servicios de agua y saneamiento corran de manera dividida por debajo de las veredas y no por el eje central de las calzadas, impidiendo que cada reparación domiciliaria vuelva intransitable el asfalto.
El cronograma de inauguraciones hacia fin de año
En paralelo a la caza de infractores viales, la administración de Armando Molina intenta mostrar avances de obra física antes de que concluya 2026. Aunque reconocen demoras en los ritmos proyectados por las restricciones económicas, el plan de obras públicas que conduce la arquitecta Marina Latani fijó tres objetivos concretos en el calendario:
- Paseo Monteagudo: La obra sobre el remate de la Ruta 5, donde se ejecutó la bajada del terraplén y el movimiento de suelo, tiene sus veredas con un avance cercano al 60% y apunta a inaugurarse durante diciembre como la postal de cierre de año.
- Plaza 12 de Octubre: El espacio público ubicado en la intersección con Salas y Valdez tiene fecha límite de entrega para el 22 de noviembre, en coincidencia con el Día del Empleado Municipal.
- Casa Bustos: Se apuran los trabajos en el frente exterior para habilitar la puesta en valor patrimonial en las próximas semanas.
La decisión de aplicar multas de ocho cifras por roturas en avenidas neurálgicas marca el tono de una gestión comunal que busca recuperar el control de la calle. Con el electorado capitalino expuesto a la polarización política y la mirada atenta sobre los servicios esenciales, el municipio aprieta el torniquete: sanción inmediata para quienes rompan el pavimento y aceleración de cuadrillas para que las obras en marcha lleguen a tiempo antes de que empiece a correr el reloj electoral de 2027.
Descubre más desde Eduardo German
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.