El titular de Aguas Riojanas abrió la puerta a la candidatura a gobernador del intendente capitalino para 2027 y liquidó la gestión de Inés Brizuela y Doria. Reveló que en la Capital se derrochan 700 litros diarios por persona, cinco veces más que en Israel, con pozos a 350 metros de profundidad.
El debate por el recambio del poder provincial sumó una definición inesperada y de alto impacto desde el gabinete de Ricardo Quintela. En una extensa entrevista, el administrador general de Aguas Riojanas, Roberto Valle, sacudió el escenario de la sucesión justicialista para 2027 al postular públicamente al intendente de la Capital, Armando Molina, a quien calificó de manera rotunda como «la versión mejorada de Quintela». Consultado sobre si el jefe comunal reúne las condiciones para encabezar la fórmula ejecutiva provincial, el funcionario admitió esa alternativa y remarcó su capacidad de trabajo cotidiano en el territorio.
La toma de posición de Valle no pasó desapercibida en los despachos de la Casa de las Tejas, donde conviven distintos proyectos para retener el control del distrito. El titular de la empresa hídrica elogió la dedicación de Molina al frente del Palacio Ramírez de Velasco para levantar una ciudad que calificó de «detonada», marcando un contraste directo con las administraciones precedentes y posicionando al intendente en la mesa chica donde se dirimirá la sucesión del actual mandatario riojano.
En paralelo a la rosca política, Valle expuso un diagnóstico científico alarmante sobre la sustentabilidad de la cuenca hídrica capitalina. Aseguró que la población consume «agua fósil de miles de años» extraída mecánicamente de las profundidades del subsuelo, advirtiendo que la ciudad registra niveles de derroche que quintuplican los estándares de eficiencia internacional, en un contexto donde el Dique Los Sauces ya no alcanza para abastecer a la masa urbana.
La definición política: «Armando Molina es la versión mejorada de Quintela»
Valle no eludió la discusión sobre el perfil que debe encarnar el sucesor institucional del actual gobernador. Al ser interrogado sobre si el próximo jefe de Estado debe ser varón o mujer, el administrador provincial puso el foco en la continuidad doctrinaria del proyecto justicialista, señalando que la provincia necesita una conducción con vocación de servicio permanente y probado oficio callejero, atributos que adjudicó a Molina.
«Armando es la versión mejorada de Ricardo Quintela; es un intendente que a las seis de la mañana me está mandando mensajes para coordinar soluciones a problemas que muchas veces nos corresponden a nosotros», disparó el titular de Aguas Riojanas. Al consultársele si le gustaría ver a Molina disputando la gobernación en 2027, Valle respondió que «puede ser» y dejó la resolución en manos del conductor del Partido Justicialista.
La jugada pública introduce una carta de peso en la contienda que ya tiene anotadas a figuras como Teresita Madera, Florencia López, Gabriela Pedrali y Fernando Rejal. Para el ala territorial capitalina, la valoración de Valle confirma que Molina no solo buscará revalidar su liderazgo municipal, sino que emerge como una opción con volumen propio para disputar la conducción de la provincia.
«Consumimos agua fósil»: 700 litros por día y pozos a 350 metros
En el plano estrictamente técnico, el funcionario expuso la fragilidad de las fuentes de abastecimiento urbano. Detalló que en la década de 1970 el Dique Los Sauces cubría el 100% de la demanda capitalina por gravedad, mientras que en la actualidad apenas aporta entre el 25% y el 30% del caudal distribuido. El 70% restante depende de 70 perforaciones mecánicas que debieron profundizarse desde los 150 metros iniciales hasta los 350 metros actuales debido al descenso continuo de las napas freáticas.
Valle ilustró la gravedad de la situación al comparar las pautas de consumo con las de Israel, un país de geografía y aridez similar a la riojana. Señaló que mientras en ese territorio se utilizan 140 litros diarios por persona mediante desalinización y reutilización de aguas grises, la ciudad de La Rioja produce 700 litros por habitante al día, lo que evidencia un uso desmedido del recurso en el lavado de veredas y el riego de asfalto.
El titular de la empresa estatal remarcó que las precipitaciones extraordinarias registradas el año pasado en la ciudad no recargan de forma automática los pozos profundos, dado que el proceso de infiltración hacia el acuífero milenario demanda miles de años geológicos. Por esa razón, defendió la necesidad de renovar de forma permanente la Ley de Emergencia Hídrica provincial para aplicar multas superiores a los 100.000 pesos por conexiones clandestinas y derroche en la vía pública.
Las roturas de asfalto y el dardo a Inés Brizuela y Doria
El funcionario también abordó la controversia sobre los baches provocados por aperturas en la calzada. Aclaró que los episodios recientes de mayor gravedad sobre arterias troncales como San Francisco o Primero de Marzo correspondieron a zanjeos de empresas privadas de fibra óptica ejecutados sin autorización municipal ni pago de derechos, descartando que se tratara de intervenciones de la red de saneamiento.
En ese marco, cargó contra la anterior intendencia radical de Inés Brizuela y Doria y la gestión de Alberto Paredes Urquiza, asegurando que durante ocho años la ciudad padeció un abandono total sin que se pavimentara un solo metro de asfalto. Valle fustigó a la ex jefa comunal por deslindar responsabilidades: «Ponían excusas para todo: los focos los rompían los chicos con la gomera, las bolsas de basura las rompían los perros y las calles las rompíamos nosotros; el pueblo la votó para resolver problemas, no para excusarse».
Finalmente, el administrador hídrico comparó el aislamiento riojano con la situación de Catamarca, señalando que la postura dialoguista del gobernador Raúl Jalil hacia Javier Milei no se tradujo en obras de saneamiento para su provincia, donde continúan distribuyendo agua en camiones cisterna con la obra pública congelada. Para Valle, la resistencia del peronismo riojano demuestra que solo la presencia del Estado garantiza la sustentabilidad comunitaria frente a la intemperie del mercado.



