En un raid por radios, streamings y reuniones con intendentes bonaerenses, el mandatario riojano intensificó su armado federal. Advirtió que la reelección de Milei dependerá de los errores del PJ, ratificó su doctrina estatista sobre los servicios públicos y avisó que competirá por la presidencia, sea en una interna partidaria o con sello propio.
Ricardo Quintela desplegó una intensa agenda política y mediática en la Ciudad de Buenos Aires que terminó de confirmar sus intenciones en el tablero nacional. En los despachos de la Casa de La Rioja en Callao al 700 ya no ocultan el diagnóstico que guía cada uno de sus movimientos: el gobernador percibe una marcada orfandad de liderazgos en el peronismo tradicional y está decidido a ocupar ese espacio vacante, construyendo una alternativa federal que dispute la presidencia de la Nación, ya sea dentro de la estructura partidaria o a través de una fuerza propia.
El periplo porteño combinó una fuerte presencia en medios tradicionales y plataformas digitales. Quintela pasó por los estudios de Radio 10 para dialogar con Fernando Borroni, protagonizó un extenso mano a mano en el canal de streaming Laca Stream durante el ciclo Promesa de Campaña, y tejió puentes directos con el territorio bonaerense al recibir a jefes comunales de la provincia de Buenos Aires.
La incursión mediática y la orfandad en el PJ
En sus intervenciones públicas, el mandatario provincial dejó en claro que no piensa replegarse a la administración local tras haber descartado cualquier candidatura legislativa en La Rioja para 2027. Frente al desgaste mutuo entre el kirchnerismo duro y las gobernaciones con intenciones dialoguistas, Quintela detecta que el peronismo carece de un ordenador con volumen territorial y audacia discursiva para plantarse como la contracara frontal de Javier Milei.
Esa lectura aceleró los tiempos de su construcción política. Dirigentes de su confianza admiten que, si el Partido Justicialista clausura los mecanismos de debate democrático o intenta imponer candidatos por acuerdo de cúpulas, el riojano avanzará con su propia herramienta electoral, articulando con sectores del sindicalismo combativo, intendentes del interior bonaerense y mandatarios de las provincias del Norte Grande.
«Depende de nosotros que Milei reelija»: la advertencia a la oposición
Durante su paso por el streaming, el gobernador lanzó una definición política que resonó en todas las terminales del justicialismo. «Depende de nosotros que Milei reelija», advirtió con crudeza al analizar los comicios venideros. Para Quintela, la continuidad del proyecto libertario en la Casa Rosada no obedecerá a los aciertos del plan económico de ajuste, sino a la incapacidad del peronismo para formular una propuesta alternativa que vuelva a movilizar a los sectores asalariados.
El mandatario remarcó que la sociedad castigó las vacilaciones de la gestión anterior y exigió terminar con la especulación interna. En su mensaje, fustigó a los dirigentes que eligen el silencio mientras se ejecutan recortes sobre las universidades, los jubilados y los fondos coparticipables, señalando que la recuperación del electorado demandará posiciones nítidas y confrontación ideológica abierta.
Servicios públicos estatales y el puente con el territorio bonaerense
En el plano doctrinario, Quintela redobló su ofensiva contra el programa privatizador de la Casa Rosada. «El agua potable tiene que estar en manos del Estado», sentenció al defender la reestatización de empresas estratégicas como AySA y contraponer el esquema de empresas públicas provinciales frente a las desregulaciones del mercado. El mandatario insistió en que el acceso al agua, la energía y la conectividad constituyen derechos humanos innegociables que no pueden quedar a merced de la rentabilidad financiera.
La agenda en la Capital Federal también tuvo su capítulo de gestión territorial. Quintela mantuvo un encuentro de trabajo con el intendente de Marcos Paz, Ricardo Curutchet, con quien avanzó en convenios de cooperación mutua y acuerdos de hermanamiento con municipios riojanos. La foto con un alcalde del conurbano e interior bonaerense expone la táctica del gobernador: sumar adhesiones en la provincia más poblada del país para apuntalar su proyecto presidencial desde una impronta federal y estatista.




