La secretaria de Transporte riojana arremetió contra el presidente de la Cámara de Diputados tras su festejo por la caída de la sesión del DNU 70. Denunció despidos masivos en el parque industrial, cierre de comercios y la salida de las reservas de oro del Banco Central, acusando a la gestión libertaria de repetir recetas que empobrecieron al país.
El festejo de Martín Menem tras bloquear el quórum de la oposición en la Cámara baja desató una inmediata réplica desde las primeras líneas del gabinete de Ricardo Quintela. La secretaria de Transporte y Movilidad de la provincia, Alcira Brizuela, salió al cruce del dirigente de La Libertad Avanza con un mensaje demoledor que apeló a la memoria histórica para emparentar las reformas de Javier Milei con la ola de privatizaciones de la década de 1990 encabezada por Carlos Saúl Menem.
«Tu tío ya vendió el país en los 90 y ahora tu presidente va por el mismo camino. Lo único que generaron es desempleo, cierre de industrias, comercios; se timbearon el oro de todos los argentinos», disparó la funcionaria provincial a través de sus canales oficiales. En su réplica al titular de Diputados, cuestionó la legitimidad del festejo parlamentario y lo acusó de celebrar el desamparo de la clase trabajadora: «¿De qué fracaso hablás? Los que retrocedieron son ustedes con este gobierno que lo único que hizo es hambrear al país, pero ya les queda poco, son unos delincuentes».
El paralelismo histórico con las reformas de los 90
La respuesta de Brizuela pegó de lleno en el apellido más emblemático de la historia política riojana contemporánea. Al invocar el mandato de Carlos Menem, la funcionaria buscó desmontar el discurso de modernización que exhibe La Libertad Avanza, equiparando la desregulación contenida en el DNU 70/2023 con las transferencias de empresas estatales, el desguace ferroviario y el desfinanciamiento del Estado federal que marcaron el final del siglo pasado.
Para la funcionaria del quintelismo, el plan libertario no representa una novedad doctrinaria sino una reedición agravada de aquellas políticas. En los pasillos de la Casa de las Tejas recuerdan de manera constante las secuelas que la desregulación económica de los noventa dejó en las provincias del norte, con la destrucción de economías regionales y el congelamiento presupuestario.
Parque industrial, comercios y la polémica por las reservas
En su acusación, la titular del área de Transporte puso sobre la mesa el impacto concreto que el esquema nacional provocó en la plaza local. Hizo foco en las cesantías registradas en el Parque Industrial de la Capital, la paralización del consumo minorista y el cierre sostenido de persianas comerciales, contradiciendo el relato oficialista sobre la recuperación macroeconómica.
Asimismo, Brizuela sumó al debate la controversia nacional por el traslado de lingotes de oro del Banco Central hacia entidades financieras de Londres, una maniobra que en el justicialismo riojano califican de entrega soberana. La dirigente asoció la salida de esos activos con la falta de recursos para financiar obras públicas y el sostenimiento del transporte de pasajeros en el interior del país.
El choque frontal entre el oficialismo provincial y los libertarios
La embestida de la secretaria de Transporte profundiza la polarización absoluta entre la administración de Quintela y el armado que conduce Menem en La Rioja. La contundencia de sus palabras expone la decisión del justicialismo de responder sin concesiones a cada victoria táctica que el oficialismo nacional intente capitalizar en el Congreso.
Lejos de una discusión técnica sobre el reglamento de la Cámara baja, el enfrentamiento adquirió ribetes ideológicos y generacionales. Mientras Menem se afianza como el custodio parlamentario de las desregulaciones de la Casa Rosada, los cuadros históricos del peronismo riojano intensifican sus advertencias sobre las consecuencias territoriales de un modelo económico que vuelve a enfrentar a la provincia con el poder central.




