En la 32° Conferencia Industrial, el ministro de Economía defendió el rumbo del plan, rechazó la devaluación como herramienta de competitividad y presentó cuatro medidas para aliviar la carga sobre las empresas, entre ellas una propuesta a las provincias para terminar con un tributo de entre 4 y 5 billones de pesos anuales.
El ministro de Economía, Luis Caputo, expuso este martes en la 32° Conferencia Industrial organizada por la Unión Industrial Argentina (UIA) en la Ciudad de Buenos Aires, donde anunció un paquete de medidas de alivio fiscal para las empresas y ratificó que el Gobierno no cambiará el rumbo económico.
«La primera medida que vamos a estar anunciando es suspender los embargos de ARCA hasta mayo del año que viene», dijo el funcionario ante los empresarios. Además, informó que se extenderá el plan de 18 cuotas para deudas con el organismo recaudador: «Lo que eran deudas con ARCA que vencían hasta el 30 de junio, esto lo vamos a extender a las deudas hasta el 31 de octubre». La tercera medida se refirió a la devolución de reintegros.
La última y más ambiciosa apunta a las provincias. «Le vamos a estar proponiendo a las provincias y a CABA la eliminación del impuesto a los Sellos. El impuesto a los Sellos es un desastre», afirmó Caputo, en el único pasaje del discurso que arrancó aplausos antes del cierre. «Es un impuesto que impacta directamente en el bolsillo de la gente, porque se grava todo: la compraventa de inmuebles, de muebles, alquileres, sociedades», agregó.
El ministro dimensionó el costo de la medida: «Estamos hablando de entre cuatro y cinco billones de pesos al año, o sea, cerca de 0,4, 0,5 del producto». Para compensar a las provincias, explicó que a aquellas adheridas al RIGI y al Régimen de Extinción de Obligaciones Recíprocas (RERO) la Nación les ofrecerá «pagarles la mitad de ese impuesto a cambio de que las provincias resignen la otra mitad».
«Para nosotros es un esfuerzo enorme, porque ya hemos bajado cinco puntos vía reducción de gasto de lo que es el déficit fiscal, y además ya hemos bajado tres puntos adicionalmente en impuestos, y estamos bajando más», sostuvo, en referencia a la baja de retenciones y otras medidas cuyo impacto empezará a sentirse en 2027.
Durante casi una hora de exposición, Caputo sostuvo que el modelo del Gobierno se apoya en tres pilares: la estabilidad macroeconómica, la baja del «costo argentino» y el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). «La forma de bajar el costo argentino es bajando impuestos, bajando regulaciones, bajando el costo financiero y mejorando todo lo que es infraestructura», explicó, en contraposición a la devaluación, a la que atribuyó el empobrecimiento de los trabajadores en gestiones anteriores.
En ese marco, advirtió contra los reclamos de estímulo: «No se combate al populismo con más populismo. Un shock negativo de oferta como el que estamos viendo no se combate con un shock de demanda positivo. Eso es un error, es un disparate».
También cuestionó la idea de la restricción externa. «Se terminó el mito de la restricción externa», señaló, y planteó que el problema era «un modelo que castigaba a los sectores en donde tenemos ventajas comparativas». Como respaldo, mencionó el récord de exportaciones, con subas del 95,3% en combustibles y energía, del 71,2% en productos primarios, del 41,4% en manufacturas de origen agropecuario y del 31,8% en manufacturas de origen industrial, además de un récord de 13 años en las ventas externas de pymes.
Sobre el RIGI, precisó que ya se presentaron 49 proyectos por US$218.122 millones, de los cuales 30 fueron aprobados por US$79.636 millones. Según el ministro, esas iniciativas generarán más de 250.000 empleos, el 82% de la inversión se destinará a compras locales y ya hay más de 1.800 proveedores contratados en 20 jurisdicciones.
En materia de desregulación, destacó la eliminación de casi 17.000 normas, la concesión de 9.000 kilómetros de rutas nacionales con otros 12.000 en camino, la concesión del Belgrano Cargas y la licitación de la Hidrovía. Agregó que una nueva ley de cabotaje podría reducir los costos logísticos entre un 10% y un 30%.
Caputo también subrayó que las pymes hoy se financian a tasas de entre el 35% y el 40%, frente al 70% a 90% de antes, y que el país acumulará cuatro años consecutivos de superávit fiscal y financiero. «Todavía hoy estamos purgando ese descrédito que hay de la gente hacia nuestras instituciones, hacia nuestra moneda y hacia nuestros políticos», reconoció.







