Sergio Massa aseguró en Salta que una de sus aspiraciones es poder encarar este año una «mini-Moncloa argentina» desde la Cámara de Diputados de la Nación, donde la clase política se ponga de acuerdo en temas centrales para el desarrollo y el futuro del país con una mirada federal.
Aclaró que su ideario es ponerse de acuerdo en «cinco o diez temas que se conviertan en políticas de Estado» y que se puedan tratar este 2022, que no es un año electoral, para que todas las fuerzas políticas puedan dar «por lo menos certezas a los argentinos en cinco o diez temas». El diputado cree que ese pacto nacional debería girar alrededor de la educación, el desarrollo hidrocarburífero y minero, el desarrollo social y turístico, entre otros.
«Que podamos establecer políticas de Estado para los próximos 10 años, que le den al argentino una base respecto de su desarrollo económico. Creo que en ese sentido la oportunidad que nos da la paridad que hoy existe en la Cámara de Diputados en términos de representación política, el federalismo y la diversidad política que representa la Cámara. Eso nos obliga a trabajar en la búsqueda de algunos acuerdos de política de Estado», expresó el hombre fuerte en el Poder Legislativo del Frente de Todos.
Respecto a las elecciones nacionales del año que viene el legislador nacional afirmó que no está pensando todavía en candidaturas, porque la sociedad espera que la clase política se ocupe de resolver lo que les pasa todos los días y «no de estar mirando el 2023».
A nivel local, dijo que Gustavo Sáenz tiene una construcción que es una fuerza provincial y que eso tiene que ver con la idea del gobernador salteño «de sentir que Salta es su patria» y que por eso juega tanto con el tema de la identidad salteña.
«Veo en algunos sectores políticos ya muy embalados discutiendo candidaturas y me da la sensación de que tenemos demasiados problemas como para andar en la pelea de cargos. Este año que no hay elecciones tenemos la obligación de darle respuestas a los argentinos», comentó el presidente de la Cámara de Diputados.
Ante las consultas periodísticas, minimizó la tensión que existe entre el presidente Alberto Fernández y la vicepresidenta Cristina Fernández por el acuerdo con el FMI y comentó que por más que exista una discusión sobre un tema «no significa que no pueda convivir», y agregó que los argentinos se tienen que acostumbrar a que «está bien debatir».
«Cuando se constituyen coaliciones, en algunos temas hay opiniones distintas. Yo marqué diferencias cuando en el inicio de la pandemia apareció la idea de liberar presos y después alrededor de la posición de Argentina frente a Venezuela, Nicaragua y a la guerra e invasión de Rusia a Ucrania. Nada de eso supuso que yo tenga que abandonar el Frente de Todos o una batalla en términos personales, sino que es una definición de mi fuerza política y personal», sostuvo.







