La Rioja adelantaría las elecciones provinciales para no quedar «pegado» a Alberto y Cristina

La preocupación por el rumbo de la gestión y del impacto de la crisis económica -en especial la escalada de precios-, y el liderazgo deslucido de Alberto Fernández, los mantiene en alerta.

El escenario plantea, en ese sentido, la necesidad de ratificar el año próximo la decisión adoptada por buena parte de los gobernadores en el 2019: el desdoblamiento del calendario electoral para sortear la crisis y retener el territorio.

El debate aún no figura en la mesa formal de discusión política de la coalición de gobierno. Sí se conversa en reserva, y sobrevuela los encuentros de los gobernadores.

Será tema de análisis, además, en el viaje a Israel que a fin de mes compartirá Eduardo «Wado» de Pedro con ocho de ellos.

Reclaman, desde hace rato, mayor participación en el Gobierno. Hicieron catarsis en la reunión del CFI de hace algunos días.

Clarín pudo saber, de acuerdo a fuentes involucradas en la cumbre del CFI, que en ese encuentro los gobernadores fueron brutales y sinceros respecto a lo que piensan del Gobierno que acababan de apoyar, pero al que le quitarán respaldo político. Con resultado ya conocidos, se hartaron, según ellos, de la gestión gubernamental. Y de la pelea entre el Presidente y su vice, Cristina Fernández. Aunque aludieron a esa disputa interna solo de forma implícita.

Algunos gobernadores sorprendieron por su honestidad brutal repentina, y los modos de expresarla. Fue el caso del bonaerense Axel Kicillof. Por una vez habló corto y enojado, Kicillof se quejó por las declaraciones del Presidente cuando dijo a los medios, ya enfrentado abiertamente a los Kirchner, que su Gobierno no era “colegiado”.

Según pudo reconstruir Clarín de fuentes nacionales y provinciales, el catamarqueño Raúl Jalil ya tendría definido adelantar también su cronograma electoral. Tambien Ricardo Quintela, en La Rioja. Y Chubut, sumida en una profunda crisis económica y política, que en el 2019 votó a gobernador en junio, analiza anticipar aún más su calendario. Toda una señal de debilidad de la Casa Rosada.

En el 2015, con Cristina Kirchner todavía en el gobierno y Daniel Scioli de candidato, diez provincias del peronismo habían elegido gobernador el mismo domingo -25 de octubre- que las elecciones nacionales. En el 2019, solo Catamarca y La Rioja quedaron plegados al calendario nacional entre los distritos del peronismo.

En el 2023 podría presentar un escenario particular: solo Ciudad y la provincia de Buenos Aires, si sigue como hasta ahora, votarían el mismo domingo que la elección presidencial.

En la última cumbre del CFI sobrevoló la preocupación constante de la inflación. “Nos puede llevar puesto a todos”, alertó Gildo Insfrán.

El primer acuerdo colectivo, planteado por el pampeano Sergio Ziliotto, fue que todos los gobiernos provinciales al mando del peronismo desdoblarán las fechas de las elecciones presidenciales del 2023 de los comicios donde se elegirá gobernador en sus distritos.

El tiempo dirá, pero la conclusión de la cumbre del CFI es que sea quien fuere el candidato del “oficialismo”, tanto Alberto como Cristina o algún ultra K, ninguno de ellos le aportará votos a los mandatarios del interior, si no más bien lo contrario. “Tenemos que abroquelarnos en nuestras provincias”, dijo el pampeano, que se habría sincerado así: “Yo salí a ‘putearlo’ (al Presidente, en sentido de que lo criticó fuerte en los medios) porque eso me suma”.

Otra definición que fue aceptada por los presentadas, con preocupación, fue la siguiente: “Alberto no reacciona. No reacciona ante la situación económica ni en la interna del Gobierno”.

Perotti soltó un concepto en el que no profundizó: “Hay que darle dos meses más y vemos…”.

Allí estaba también la santacruceña Alicia Kirchner, cuñada de Cristina, tía de Máximo, a los que nadie mencionó de modo directo. Con su estilo parco, sin grandes definiciones, Kirchner Alicia apenas contó “que yo pasé momentos muy duros en mi provincia. Muchos reclamos. Muy duro todo”.

Nadie podía pedirle que diga más. O nadie se animó.

También estuvieron presentes el riojano Ricardo Quintela. Y el catamarqueño Raúl Jalil. Fue uno de ellos -según Clarín- el que abrió un enigma: “Dicen que Alberto va a echar a Wado (por Eduardo De Pedro, el ministro del Interior, militante de La Cámpora), y a Juan (por Manzur, jefe de Gabinete, gobernador de Tucumán en uso de licencia)”.