Un informe de la Fundación Agropecuaria por el Desarrollo de Argentina (FADA) reveló que de cada $100 que se pagan por los principales alimentos, unos $25 son impuestos. Se trata de la carga impositiva que tiene la comida de los argentinos.
El informe destaca que en la carne vacuna el 28% del precio final son los impuestos de la cadena, mientras que en el pan francés la carga tributaria llega al 23 por ciento.

Por su parte, el sachet de leche entera tiene una mochila impositiva del 26% de lo que pagan los consumidores. Además, en estos tres productos analizados es posible ver que 3 de cada 4 pesos de impuestos corresponden a tributos nacionales, en algunos productos incluso más.

El equipo económico de FADA sostuvo que “en momentos donde la inflación se acelera se tiende a discutir los precios, la cadena y los costos, pero en realidad el problema no es de un precio en particular sino del peso en sí mismo, nuestra moneda pierde valor de compra, el problema es mucho más amplio”.

En esta línea, la Fundación plantea tres puntos para explicarlo: “Primero que tenemos un profundo déficit fiscal, segundo que esto se financia emitiendo pesos y como tercero se suma la falta de confianza, esta situación se traduce en pesos que cada vez valen menos: eso es la inflación”.
En cuanto al primero, que ocupó el centro de la escena en los medios debido a la decisión del Gobierno nacional de crear un fideicomiso por la suba del precio del trigo como consecuencia de la guerra entre Rusia y Ucrania, se desprende que el cereal solo representa el 13%, el molino el 4%, la panadería el 60% y los impuestos el 23% del precio final.

Esto quiere decir que “del campo a nuestra mesa el precio del trigo se multiplica por 7,5. Para decirlo de otra forma, el consumidor pagó en promedio $202,5 el kilo de pan, de los cuales $47 corresponden a la carga tributaria”, afirma la economista de FADA, Natalia Ariño.
Si se analiza cómo está compuesto ese importe, en el trabajo se detalla que el 63% son costos, el 23% impuestos y el 14% ganancias. De los impuestos que paga la cadena, el 77% son nacionales, 20% provinciales y 3% municipales, mientras que Impuesto a las ganancias e IVA concentran el 70% de los impuestos pagados por la cadena.

Según marcó el trabajo, en las panaderías se da el salto en los precios, ya que “tiene un uso intensivo de mano de obra, costos de servicios y costos de alquiler”. Adicionalmente, las escalas de producción a lo largo de las cadenas son distintas, mientras el trigo y harina se realizan a gran escala, en la panadería se da de una forma más artesanal, por lo que los costos unitarios son mayores. Es por esto que “a lo largo de toda la cadena la mano de obra representa el 34% del precio final, acumulado en gran parte en el sector panadero. Por cada kilo de pan que un consumidor compra, paga $70 de salarios, $47 de impuestos y sólo $26 de trigo”, explican desde FADA.
Por el lado de la carne, si se toma en cuenta un precio promedio de $840 el kilo, se registra que en ese valor la cría representa el 28%, el feedlot 29%, el frigorífico 5%, la carnicería el 10% y los impuestos el 28%, mientras que el maíz representa 11% del precio del kilo de carne al mostrador. Si se analiza por costos, el 60% son costos de la cadena, 11% ganancias y, como ya se dijo, el 28% impuestos, de los cuales el 75% son nacionales, 19% provinciales y el 6% municipales.
Por último, en el caso de la leche, teniendo en cuenta un precio final promedio del sachet de $106,5, el tambo representa el 35%, la industria el 32%, el comercio 7% e impuestos el 26%, destaca el informe. Asimismo, si se separa en cuestiones de costos, el 86% corresponden a costos de producción y 26% a impuestos, mientras que la cadena tiene un 12% de pérdidas.







