Sumando las transferencias automáticas y las discrecionales, se puede concluir que la provincia más favorecida a lo largo de los últimos cuatros años fue Buenos Aires, que este año ha recibido un 12,6% más de recursos que en 2019. Al podio también se subieron Santa Cruz (11,4% más) y La Rioja (9,9%).
En el otro extremo aparece nuevamente Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), con una fuerte baja del 53,7% en términos reales dentro del período analizado. También perdieron recursos las provincias de Córdoba (-2,5%) y Neuquén (-1,7%).

De esa forma, existe una diferencia de 66,3 puntos porcentuales entre la provincia que más creció en las transferencias recibidas de Nación (Buenos Aires) y la que más perdió (CABA), lo que demuestra que, más allá de cuánto recibe cada jurisdicción, la evolución del reparto de fondos ha sido muy de dispar.
Así lo detalle el informe sobre las transferencias a las provincias a nivel general elaborado por los economistas Marcelo Capello, Nicolás Cámpoli y Valentina Gallardo, del Ieral (Fundación Mediterránea).

Entre enero y agosto de 2023, respecto a igual período de 2019, en el consolidado el aumento de las transferencias automáticas fue de 3,27%, resultando Entre Ríos la más favorecida (+9% de variación real) y CABA la única perjudicada, con una fuerte caída de 57% real.
En el caso de las transferencias discrecionales, los números muestran que sólo hubo cinco provincias con incremento de recursos en los últimos cuatro años. Se trata de San Luis (196,2% de aumento real), Buenos Aires (130,7%), Santa Cruz (53,3%), Chaco (30,8%) y La Rioja (17%). Esto es, todas provincias políticamente alineadas con la Casa Rosada.

Todas las demás provincias sufrieron caídas en las transferencias discrecionales. La más perjudicada en el período analizado fue Córdoba, con una fuerte baja del 75,5%).
También fueron marcadas las caídas registradas en Jujuy (-58,8%), San Juan (-56,6%), Mendoza (-54,3%) y Neuquén (-44,1%), entre otras, siempre tomando como referencia el período 2019-2023 con datos acumulados a los primeros ocho meses de cada año.







