La provincia de La Rioja enfrenta un alarmante incremento en los índices de pobreza e indigencia, según datos recientes del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). En el primer semestre de 2023, la capital provincial registró 121,086 personas viviendo en la pobreza y 22,787 en la indigencia. Estos números representan un aumento del 45% y 222%, respectivamente, en comparación con el mismo período en 2019.
Diego Molina Gomez, economista y secretario general de la Cámara de Diputados de la Nación, ha señalado que este incremento se traduce en 26 personas que caen en la pobreza y 11 en la indigencia diariamente. Esta situación se agrava en el interior de la provincia, donde las cifras son aún más preocupantes.
Paralelamente, el empleo en la provincia muestra una tendencia preocupante. Aunque el número total de puestos de trabajo registrados ha aumentado, esta alza se debe principalmente a la expansión del sector público. En 2023, había un empleado público por cada 6 habitantes, en comparación con 1 por cada 9 habitantes en 2007. En contraste, el empleo en el sector privado no ha mostrado un crecimiento significativo, manteniéndose en 1 empleado por cada 11 habitantes, igual que en 2007.
Molina Gomez criticó la creación de empresas públicas como un intento de maquillar los datos de empleo, señalando que estas entidades, muchas veces ineficientes, no reportan sus balances ni rentabilidad. «Es necesario un crecimiento real del empleo privado para poder decir que hay un avance económico», declaró.
El economista también cuestionó el uso de estos datos en campañas políticas, calificando de «fotitos de campaña» las acciones que utilizan estas cifras sin abordar las causas subyacentes de la crisis. La situación actual subraya la necesidad de políticas económicas más eficaces y transparentes que fomenten el desarrollo sostenible en La Rioja.







