El gobernador Axel Kicillof manifestó su conformidad con el fallo de la jueza Servini que excluye a Ricardo Quintela de la presidencia del PJ y dejó como única candidata a Cristina Kirchner. La postura del mandatario bonaerense generó tensiones con el kirchnerismo, que le reprocha no apoyar públicamente a la exmandataria en la disputa interna.
El gobernador bonaerense Axel Kicillof mantiene una postura de distanciamiento en la interna del Partido Justicialista, marcada por la reciente resolución de la jueza María Servini que rechazó la candidatura de Ricardo Quintela, favoreciendo la presidencia de Cristina Kirchner. La decisión de Kicillof de respaldar el fallo judicial y no emitir un apoyo explícito a la ex presidenta ha acentuado las tensiones con el kirchnerismo, en particular con los sectores más cercanos a Kirchner, como La Cámpora.
En declaraciones reservadas, el entorno de Kicillof consideró «lógico» el fallo judicial, subrayando que llevar la disputa del PJ a la Justicia fue una “irresponsabilidad”. Esta postura, aunque busca reafirmar la unidad del espacio, ha sido interpretada como un acto de independencia frente a la influencia de Cristina Kirchner, con quien la relación se ha enfriado en los últimos tiempos.
El distanciamiento quedó en evidencia cuando Kicillof se abstuvo de apoyar a Kirchner en la interna con Quintela, una omisión que, según Wado de Pedro, dirigente de La Cámpora y figura cercana a la ex mandataria, es «inexplicable» y «dolorosa». En una entrevista reciente, de Pedro criticó la falta de respaldo de Kicillof hacia Cristina, expresando desconcierto por su postura y lamentando que el gobernador no priorice la unidad en momentos cruciales para el espacio.
La disputa en el PJ se ha convertido en un nuevo episodio en el que las diferencias internas del peronismo afloran, exacerbadas por el escenario post-elecciones presidenciales de 2023, en las que el espacio perdió poder frente al actual presidente Javier Milei. A pesar de sus llamados a la unidad, Kicillof ha enfrentado críticas constantes, no solo desde la oposición sino también de sectores dentro de su propio espacio. Este contexto ha alimentado especulaciones sobre el rumbo que tomará el peronismo, con un Kicillof que parece inclinado a marcar una identidad propia, alejándose de la línea dura kirchnerista.
A medida que se acerca el acto de asunción de Kirchner como presidenta del PJ el 17 de noviembre, la expectativa crece sobre los pasos de Kicillof y su rol en la nueva etapa del peronismo.



