El gobierno de La Rioja adquirió cinco ejemplares de alto valor genético por $50 millones en un remate en Buenos Aires, como parte de una estrategia para desarrollar la producción de carne ovina en la provincia y abrir mercados de exportación.
El gobierno de La Rioja concretó una inversión de $50 millones en la adquisición de cinco ejemplares ovinos de alta genética de la cabaña El Harem, ubicada en Buenos Aires. Esta compra, realizada bajo la dirección del ministro de Producción, Ernesto Pérez Harry, es parte de un ambicioso plan liderado por el gobernador Ricardo Quintela para fortalecer la industria de carne ovina en la región andina de La Rioja.
La inversión tiene como objetivo establecer un polo de producción ovina que aproveche la cercanía de La Rioja al puerto de Copiapó, en Chile, situado a solo 350 kilómetros, como vía de exportación hacia mercados en Asia y Medio Oriente. Con este movimiento, el gobierno provincial apunta a diversificar su economía y generar oportunidades sostenibles para los productores locales.

Los cinco ejemplares adquiridos pertenecen a la raza Hampshire Down, reconocida por su alta calidad cárnica. Esta compra busca introducir mejoras genéticas en los rebaños de La Rioja, promoviendo una mayor productividad y competitividad en el mercado internacional. “Estamos convencidos de que la zona andina tiene grandes oportunidades para la producción de carne ovina de exportación, y estos animales serán fundamentales para mejorar lo que hoy tienen nuestros productores”, afirmó el ministro Pérez Harry.
Además, como parte de esta estrategia de desarrollo, el gobierno provincial inaugurará el 21 de noviembre un laboratorio de biotecnología enfocado en la inseminación artificial, lo que permitirá a los productores riojanos expandir y mejorar sus rebaños de manera eficiente. Este laboratorio será fundamental para establecer una cabaña genética en la provincia y consolidar a La Rioja como un centro de referencia en la producción ovina de alta calidad en el norte argentino.
Con esta inversión millonaria, La Rioja reafirma su compromiso con el desarrollo ganadero, apostando por una transformación productiva que beneficie a los productores locales y coloque a la provincia en el mapa de exportación de carne ovina.







