En el marco de una política de ajuste, el Ministerio de Economía planea un esquema en el que los hogares asumirán una mayor parte del costo real de la electricidad y el gas en los próximos seis meses. La medida pondría fin a la segmentación actual de tres niveles, diseñada para proteger a los hogares de menores ingresos.
El Gobierno analiza la eliminación de la segmentación de tarifas para la electricidad y el gas, lo que implicaría una reducción progresiva de los subsidios actuales. Según fuentes de la Secretaría de Energía, la intención es prorrogar por otros seis meses el esquema de transición, reduciendo los topes de bonificación hasta llegar a un sistema simplificado en el que solo haya usuarios con o sin subsidio.
Hasta ahora, el esquema de segmentación tarifaria, implementado bajo la gestión de Martín Guzmán y continuado por Sergio Massa, clasifica a los usuarios en tres niveles según sus ingresos familiares. Los hogares de menores ingresos (N2) reciben una bonificación del 64% en el gas sobre un bloque de consumo, mientras que los hogares de ingresos medios (N3) reciben una bonificación del 55%. En electricidad, el consumo bonificado llega al 72% para los hogares de ingresos bajos y al 56% para los de ingresos medios, hasta un límite de 350 kwh y 250 kwh por mes, respectivamente.
El objetivo del Ejecutivo es que, a medida que se reduzcan estos topes de bonificación, los hogares asuman una mayor proporción del valor de referencia, con vistas a una posible eliminación de los subsidios para aquellos con mayores ingresos. Aunque el valor de referencia en electricidad y gas ya está subsidiado, la gradual reducción de los subsidios significa que tanto los hogares como los comercios e industrias podrían ver aumentos significativos en sus tarifas.
En el caso del gas, los hogares de bajos ingresos (N2) cubren actualmente el 23% del costo real del servicio, mientras que los hogares de ingresos medios (N3) cubren el 29%. En electricidad, los usuarios N2 y N3 pagan entre el 26% y el 41% del costo hasta el bloque bonificado, y el 93% en el consumo que excede dicho bloque. La medida apunta a reducir la carga fiscal del Estado, que financia los subsidios a través del Ministerio de Economía.
El fin de la segmentación tarifaria supondría un cambio profundo en la política de subsidios en Argentina, afectando tanto a los usuarios residenciales como a sectores productivos que actualmente se benefician de tarifas subsidiadas. Este ajuste encaja en la estrategia del Gobierno de Javier Milei para reducir el gasto público, aunque podría desencadenar un impacto significativo en el poder adquisitivo de los hogares y en los costos operativos de las empresas.
El Gobierno estudia eliminar la segmentación de tarifas para electricidad y gas y reducir gradualmente los subsidios
En el marco de una política de ajuste, el Ministerio de Economía planea un esquema en el que los hogares asumirán una mayor parte del costo real de la electricidad y el gas en los próximos seis meses. La medida pondría fin a la segmentación actual de tres niveles, diseñada para proteger a los hogares…

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