En noviembre, las transferencias automáticas hacia La Rioja tuvieron un leve incremento del 1,7% interanual real, en línea con la recuperación registrada a nivel nacional. Sin embargo, el acumulado del año muestra una caída del 10,5%, evidenciando las dificultades financieras enfrentadas por la provincia.
En el mes de noviembre de 2024, las transferencias automáticas enviadas por el Gobierno Nacional a La Rioja crecieron un 1,7% interanual en términos reales, marcando un cambio positivo tras cinco meses consecutivos de caídas. Este aumento está en línea con el comportamiento general observado en el consolidado de provincias y CABA, que mostró una mejora promedio del 2%, según datos del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF).

La suba estuvo impulsada por los ingresos extraordinarios generados por el blanqueo, ya que la recaudación conjunta de IVA y Ganancias mostró un incremento real marginal del 0,2%. Este leve repunte permitió mejorar el flujo de coparticipación neta, aunque las transferencias acumuladas en los primeros 11 meses del año siguen reflejando una baja significativa.
En el acumulado a noviembre, La Rioja registra una caída interanual del 10,5% en términos reales, en línea con el promedio nacional del -10,7%. Esto se traduce en una disminución importante de los recursos disponibles para la provincia, que ya enfrenta presiones presupuestarias debido a la inflación y al contexto económico nacional.

La caída en las transferencias automáticas acumuladas afecta directamente a la capacidad del Gobierno provincial para sostener programas clave en áreas como obra pública, salud y educación. A pesar del repunte de noviembre, el gobernador Ricardo Quintela deberá seguir buscando estrategias de financiamiento para garantizar el cumplimiento de las obligaciones locales y sostener las políticas sociales.
El panorama para los próximos meses dependerá de la evolución de la recaudación nacional y de eventuales medidas de compensación fiscal por parte del Gobierno Nacional. Mientras tanto, el incremento de noviembre, aunque modesto, ofrece un leve alivio en medio de un contexto económico complejo.



