El presupuesto municipal para 2025, estimado en $161 mil millones, contempla un crecimiento en la recaudación, cambios en el Código Tributario y nuevas iniciativas ambientales para optimizar los recursos y brindar beneficios directos a los vecinos
El concejal Pablo Herrera, presidente de la Comisión de Hacienda del Consejo Deliberante, presentó detalles sobre el presupuesto municipal 2025, que proyecta un monto de $161 mil millones. Durante una entrevista con La Red, Herrera destacó que el presupuesto aún depende de la aprobación de los presupuestos nacional y provincial.
El edil subrayó que la recaudación municipal ha mostrado un crecimiento significativo desde el inicio de la gestión del intendente Armando Molina. En octubre, los ingresos municipales alcanzaron los $900 millones mensuales, muy por encima de los $100-150 millones iniciales. Este avance se debe a tres factores principales:
- Especificidad en tasas y contribuciones.
- Ampliación de la base tributaria.
- Actualización de valores acorde a la inflación mediante la Unidad Tributaria Municipal (UTM).
“Hemos aplicado criterios de responsabilidad y equidad, optimizando los recursos del municipio y escuchando todas las voces,” expresó Herrera.
Cambios en el Código Tributario
El presupuesto incluye modificaciones al Código Tributario para facilitar trámites a los contribuyentes. Entre las propuestas se destacan:
- Regularización de deudas ficticias para quienes dejaron de ejercer actividades comerciales, mediante la presentación de documentación que respalde su situación.
- Inscripción de oficio para comerciantes activos no registrados, con opciones administrativas de regularización.
“Queremos evitar procesos engorrosos y ofrecer un sistema flexible y accesible para formalizar situaciones tributarias,” aseguró el concejal.
Iniciativas ambientales
El presupuesto también incluye nuevas propuestas orientadas a la gestión ambiental. Una de ellas es la creación de una tasa para el servicio de chipeado de residuos de poda domiciliaria. Los vecinos podrán llevar estos desechos a la ex represa Almirante Brown mediante una contribución mínima, recibiendo a cambio abono orgánico para sus jardines.
“El servicio busca promover el cuidado del ambiente y brindar beneficios directos a los vecinos,” puntualizó Herrera.
Con estas proyecciones, el municipio apuesta a un modelo que combine eficiencia en la recaudación, alivios tributarios y sostenibilidad ambiental, marcando un camino hacia una gestión más equilibrada y participativa.




