El presidente de la Cámara de Industriales Panaderos de La Rioja, Oscar Carrizo, analizó el panorama del sector panadero, marcado por incrementos en costos, consumo reducido y la llegada de las fiestas navideñas.
Un año desafiante para las panaderías
Carrizo describió el 2024 como un año «atípico y complicado» para el sector panadero en La Rioja. El incremento en los costos de servicios esenciales como el gas, los ajustes paritarios y el aumento de precios de las materias primas han afectado significativamente la rentabilidad de las panaderías.
Además, la llegada del verano y el fin del ciclo lectivo redujeron el consumo de productos panificados en aproximadamente un 40%, complicando aún más la situación.
El precio del pan y posibles aumentos
Aunque el precio del pan se ha mantenido estable durante varios meses, Carrizo indicó que, según un análisis personal, el precio debería incrementarse en un 30% para equipararse con la inflación acumulada. Sin embargo, subrayó que cualquier decisión será discutida con los colegas panaderos y que cada industrial ajustará los precios según su criterio y contexto.
El pan dulce y las tradiciones navideñas
En cuanto al consumo navideño, Carrizo destacó dos tipos de pan dulce en La Rioja:
- Pan dulce económico en plancha: Se consume desde septiembre hasta mediados del año siguiente. Este producto, elaborado en grandes láminas, cuesta aproximadamente $4,000 por kilo y es popular por su tamaño y accesibilidad.
- Pan dulce tradicional: Más caro y generalmente adquirido en supermercados para las cenas de Navidad y Año Nuevo. Este tipo de pan dulce tiene menor demanda en la provincia.
El budín y las prepizzas, por otro lado, tienen un consumo mucho menor en comparación con el pan dulce, siendo productos menos habituales en la mesa riojana.
Distribución y despachos en barrios
En La Rioja, las panaderías suelen operar con sistemas de distribución mediante repartidores, aunque algunos locales cuentan con despachos propios, donde los precios suelen ser más altos. Carrizo también mencionó la situación particular de Sanagasta, donde el aumento de la población ha generado una alta demanda de pan, a veces insuficiente para abastecer a todos.
El impacto en las fiestas
Con las fiestas a la vuelta de la esquina, las panaderías enfrentan el desafío de equilibrar los costos crecientes con la capacidad de los consumidores para adquirir productos. Carrizo señaló que el pan sigue siendo un alimento esencial, pero el consumo ha bajado debido a la disminución del poder adquisitivo.
Un llamado a la tradición y el consumo local
El pan y el pan dulce siguen siendo parte integral de las tradiciones riojanas. Mientras las panaderías buscan adaptarse a un contexto económico desafiante, Carrizo destacó el valor del consumo local, apelando a la frescura y calidad que ofrecen los productores locales. Las fiestas se presentan como una oportunidad para reforzar estas tradiciones en un contexto de desafíos económicos y sociales.










































