La ciudad de La Rioja atraviesa una crisis hídrica sin precedentes. Barrios afectados deben ajustarse a turnos para acceder al agua, mientras que el gobierno atribuye la situación a la sequía extrema y no a la falta de inversión. Siete camiones distribuyen agua, y se planea aumentar ese número para cubrir las necesidades.
La ciudad de La Rioja enfrenta una crisis hídrica que afecta gravemente a los barrios, obligando a establecer turnos rotativos para el acceso al agua potable. Roberto Valle, titular de Aguas Riojanas, informó que la situación es crítica debido a la disminución del caudal del acueducto proveniente de Sanagasta, que se encuentra operando con menos de la mitad de su capacidad habitual.
“El acueducto está funcionando con un caudal de apenas 830 metros cúbicos por hora, cuando normalmente debería alcanzar los 2,200. Esto se debe a una sequía extrema que afecta toda la cuenca Sanagasta-Huaco y al dique Los Sauces, que presenta una bajante histórica”, explicó Valle.
Medidas de Emergencia
Para mitigar los efectos de la crisis, el municipio ha implementado la distribución de agua mediante camiones cisterna. Actualmente, hay siete camiones en operación, y el número se incrementará a quince para atender a los barrios más afectados, como la zona oeste y Las Talas. Además, se están desarrollando nuevas perforaciones en puntos estratégicos, como Las Talas y el Cerro de la Cruz, que estarán en funcionamiento en los próximos días.
Conciencia y Cuidados
Valle insistió en la necesidad de un uso responsable del recurso. “Es fundamental que los vecinos adopten conductas de ahorro: no regar veredas o pastos, evitar llenar piletas y reducir el uso del agua en actividades cotidianas como el lavado de autos”, remarcó. También sugirió prácticas sencillas, como usar el lavarropas con menos frecuencia y emplear un vaso de agua para el cepillado dental.
Contexto Climático
El titular de Aguas Riojanas enfatizó que la crisis no es consecuencia de la falta de obras o inversiones, sino de un fenómeno climático extremo. “El río que alimenta al acueducto de Sanagasta está prácticamente seco, y las perforaciones en la montaña no son viables debido a la dureza del terreno”, explicó. Comparó la situación con otras provincias como Córdoba, que también han sufrido graves problemas por la falta de lluvias.
Finalmente, Valle subrayó la importancia de la concientización como una herramienta clave para enfrentar esta problemática. “Debemos valorar el agua como un recurso escaso y fundamental. La prevención y el cuidado deben ser una tarea constante durante todo el año”, concluyó.
La situación sigue siendo crítica, y las autoridades municipales trabajan contrarreloj para implementar soluciones que puedan aliviar el impacto de esta crisis en la población.



