El gerente de Aguas Riojanas advirtió que la falta de lluvias y el agotamiento de los recursos hídricos en la cuenca de Sanagasta agravan la crisis en La Rioja. Valle pidió a la población un uso responsable del agua ante un panorama poco alentador.
La provincia de La Rioja atraviesa una crisis hídrica crítica, con la escasez de agua golpeando especialmente a las zonas oeste y norte de la Capital. En diálogo con Radio La Ciudad, el gerente de Aguas Riojanas, Roberto Valle, reconoció la gravedad de la situación y alertó sobre la necesidad de un uso responsable y consciente del recurso por parte de la población.
“La situación es grave. Lo venimos advirtiendo desde marzo, cuando finalizó el verano y vimos que no llovió lo suficiente en la cuenca de Sanagasta, que abastece a la Capital. Hoy el dique está en niveles alarmantes, da escalofríos verlo así porque no aguantará otro año sin el ingreso de agua”, explicó Valle.
Disminución del caudal y medidas paliativas
El titular de Aguas Riojanas precisó que el caudal de agua disminuyó considerablemente, complicando el abastecimiento en sectores más vulnerables. “Nos enfocamos en eficientizar el uso del agua, pero aun así, la falta de lluvias complicará más las cosas”, sostuvo.
Ante este panorama, la empresa intensificó la distribución de agua mediante camiones cisterna y estableció turnos rotativos para asegurar el suministro en las zonas afectadas. Sin embargo, el descontento entre los vecinos continúa en aumento, especialmente ante el incremento de las temperaturas.
“No es un problema de inversión”
Valle descartó que la crisis sea consecuencia de una falta de inversión y la atribuyó a causas climáticas y estructurales. “Se hicieron todas las obras necesarias, pero el problema es climático y está a la vista. Somos la provincia que menos agua tiene; no contamos con ríos y dependemos de perforaciones para extraer agua”, explicó.
Llamado a la población
Finalmente, Valle hizo un llamado urgente a los vecinos para adoptar hábitos de ahorro y uso consciente del recurso hídrico. “Es fundamental que no se derroche el agua: evitar regar veredas, llenar piletas o usar agua innecesariamente. Cada uno debe tomar conciencia de la gravedad de la situación y cuidar este recurso tan escaso”, enfatizó.
La crisis hídrica en La Rioja se profundiza mientras las previsiones climáticas no muestran señales de mejoras a corto plazo. La necesidad de conciencia social y medidas sostenibles se vuelve imperativa para enfrentar un problema que, según las autoridades, está marcado por la realidad climática de la provincia.



