El Gobierno provincial implementa operativos de emergencia para mitigar la crisis hídrica en la Capital, con distribución sectorizada y trabajos para reactivar perforaciones y mejorar la red en los barrios más afectados.
La ciudad Capital de La Rioja enfrenta una de las crisis hídricas más severas de los últimos años, agravada por la falta de lluvias en la cuenca de Huaco y la salida de servicio de perforaciones clave. En respuesta, el Gobierno provincial, a través del Ministerio de Agua y Energía y la empresa Aguas Riojanas, ha puesto en marcha un operativo de emergencia para garantizar el abastecimiento de agua en las zonas más afectadas.
El ministro de Agua y Energía, Adolfo Scaglioni, explicó que “el agua que llega desde Sanagasta ha disminuido sustancialmente, afectando a los barrios de la zona oeste de la Capital”. Para paliar esta situación, se han activado medidas como la reactivación de perforaciones fuera de servicio, la instalación de nuevas bombas y la construcción de nexos para incorporar perforaciones al sistema de distribución.
Entre las principales acciones, destacan los trabajos en la perforación ubicada en la avenida 30 de septiembre sur, que incluye maniobras complementarias para garantizar su funcionamiento. Asimismo, se avanza en la recuperación de una perforación en el predio del club de tenis, que beneficiará directamente a barrios como Panamericano, Los Cerros, Libertador y Cochangasta, entre otros.
El gerente de operaciones de Aguas Riojanas, José Sarasola, destacó que las obras están acompañadas por trabajos de Edelar para garantizar el suministro eléctrico necesario, incluyendo la instalación de una subestación y una extensión de línea. “Se trata de frentes de trabajo múltiples que buscan poner en funcionamiento estas perforaciones lo antes posible”, detalló Sarasola.
A pesar de las lluvias recientes, Scaglioni señaló que su impacto ha sido limitado. Si bien han mejorado las condiciones en el interior de la provincia, recargando represas y mejorando la pastura, no han tenido efectos significativos en la cuenca de Huaco, que abastece a la Capital.
Además, el operativo incluye la distribución sectorizada de agua mediante camiones cisterna y horarios de abastecimiento por red en zonas de baja presión en los sectores oeste, este y centro de la ciudad. Estas medidas buscan garantizar el suministro básico mientras se completan las obras de infraestructura.
La crisis hídrica de La Rioja subraya la importancia de una planificación hídrica sostenible y la necesidad de invertir en infraestructura que permita mitigar el impacto de fenómenos climáticos adversos. El compromiso del Gobierno y el trabajo coordinado entre organismos serán clave para superar este desafío y asegurar el acceso al agua para todos los riojanos.











































