El Diario de Eduardo German

La Rioja · Argentina

Jubilados al límite: La mínima supera por escasos $800 la línea de pobreza en Argentina 

Un informe revela que, en febrero de 2024, la jubilación mínima con bono apenas cubre las necesidades básicas. Expertos advierten sobre el riesgo de retroceso social ante la falta de actualización de beneficios y la inflación persistente. En febrero de 2024, la jubilación mínima en Argentina, incluyendo el bono compensatorio de $70.000, alcanzó los $343.086,…

Un informe revela que, en febrero de 2024, la jubilación mínima con bono apenas cubre las necesidades básicas. Expertos advierten sobre el riesgo de retroceso social ante la falta de actualización de beneficios y la inflación persistente.

En febrero de 2024, la jubilación mínima en Argentina, incluyendo el bono compensatorio de $70.000, alcanzó los $343.086, apenas un 0,24% por encima de la línea de pobreza para un adulto equivalente, fijada en $342.270. Según datos del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA), esta frágil diferencia expone a miles de adultos mayores a caer bajo el umbral de pobreza ante cualquier ajuste en los precios de alimentos, medicamentos o servicios básicos. 

Aunque el informe destaca una «estabilización» en los valores reales de las prestaciones, con incrementos mensuales leves, el crecimiento acumulado desde 2001 es alarmantemente bajo: apenas un 4,5% nominal en 23 años. Este dato contrasta con la inflación acumulada en el mismo período, que supera el 3.000%, según estimaciones privadas. «El poder adquisitivo de los jubilados se desplomó. Lo que hoy parece un alivio, mañana puede convertirse en miseria si no hay políticas sostenidas», señaló un economista especializado en seguridad social. 

La brecha que se desvanece
Uno de los hallazgos críticos es la reducción progresiva de la diferencia entre quienes perciben el bono compensatorio y quienes no. El monto de $70.000, establecido sin actualizaciones desde su creación, pierde valor real mes a mes debido a la inflación. Mientras tanto, el haber jubilatorio base recibe ajustes periódicos, acercándose gradualmente al total de quienes sí tienen el bono. «Es una paradoja: un beneficio diseñado para compensar termina diluyéndose, y los más vulnerables quedan otra vez en desventaja», explicó una fuente de la UCA. 

Riesgos y reclamos 
Organizaciones de adultos mayores exigen una reforma previsional urgente. «Estamos a merced de la inflación. El bono fue un parche, pero necesitamos que las jubilaciones se indexen por ley a un índice que refleje el costo real de la canasta básica», reclamó Marta López, representante de la Asociación de Jubilados y Pensionados. 

El Gobierno enfrenta el desafío de equilibrar las cuentas fiscales sin descuidar a un sector que representa el 15% de la población. Mientras tanto, los jubilados miran con escepticismo los anuncios oficiales: «Que no nos hablen de porcentajes. Hoy la mínima nos salva de ser pobres, pero mañana, si sube el pan, volvemos a caer», resumió Carlos, un jubilado de 72 años de La Matanza. 

En perspectiva, el sistema previsional argentino evidencia grietas históricas agravadas por la crisis económica. Sin mecanismos de actualización automática y con bonos que se esfuman ante la inflación, la vejez se transforma, para muchos, en una carrera contra la pobreza.


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