Ing. Mario Hernán González, presidente de CARPA, expresó la profunda preocupación del sector por la falta de infraestructura hídrica y el alto costo de la energía. Tras una reunión con referentes políticos, reclamó celeridad en obras clave y la reactivación de proyectos esenciales para los pequeños productores.
La voz de los productores y comerciantes de Chilecito resonó fuerte en una cumbre crucial que reunió al senador Fernando Rejal, el ministro Juan Luna Corzo, el ministro Ariel Puy Soria y el Intendente local, junto a representantes de la Cámara de Comercio. Quien puso el énfasis en las demandas más urgentes fue el Ing. Mario Hernán González, presidente de CARPA, la entidad que agrupa a los productores de la región.
González no anduvo con rodeos al señalar los principales escollos que enfrenta la actividad productiva: «Tenemos que trabajar en las obras hídricas que nos están trayendo problemas en el sistema productivo actual, y también en lo que significan las tarifas energéticas«. La escasez de agua y el costo de la electricidad son dos factores que, según el presidente de CARPA, están asfixiando al sector.
El referente de los productores destacó la importancia de la actividad para la región. «El sector productivo es un importante generador de mano de obra», afirmó, urgiendo a las autoridades a «seguir desarrollando la actividad». En este sentido, González fue contundente al reclamar «celeridad» en proyectos específicos, como las perforaciones para pequeños productores en Nonogasta, Mayigasta y Sañogasta, una medida que considera vital para la próxima temporada de riego que comienza en septiembre u octubre.
Además, el presidente de CARPA hizo hincapié en la necesidad de «reactivar algunos proyectos que estaban en marcha», poniendo como ejemplo el de la «zona de Antinaco con pequeños productores», al que calificó de «muy interesante» pero que hoy se encuentra paralizado. La expectativa ahora recae en que los compromisos de diálogo y las promesas de gestión se traduzcan rápidamente en acciones concretas que brinden un respiro y un horizonte de crecimiento a los productores riojanos.




