Monseñor Braida: «Los mártires riojanos nos siguen interpelando» a 20 años de su beatificación

2–3 minutos

En una misa multitudinaria, el obispo Dante Braida recordó a Enrique Angelelli, Carlos de Dios Murias, Gabriel Longueville y Wenceslao Pedernera, pidiendo a la comunidad riojana buscar juntos las respuestas a los desafíos actuales, guiados por su testimonio de fe y compromiso con la justicia.


La memoria de los beatos mártires riojanos Enrique Angelelli, Carlos de Dios Murias, Gabriel Longueville y Wenceslao Pedernera volvió a congregarse en la catedral santuario San Nicolás de Bari, donde el obispo de La Rioja, monseñor Dante Braida, presidió una emotiva misa este 17 de julio. A dos décadas de su beatificación, el mensaje central del prelado resonó con fuerza: «Los mártires riojanos nos siguen interpelando».

Durante su homilía, Monseñor Braida destacó que el mensaje del obispo Angelelli tenía como «centro y fuente inspiradora la fe en Jesucristo, muerto y resucitado». Profundizó en que esta fe, «nutrida de Evangelio, iluminaba las situaciones concretas de la vida y llevaba a un compromiso con mejorar la realidad de cada persona, especialmente las más pobres y vulnerables».

El obispo enfatizó que los cuatro mártires «dieron la vida no solo el día que los mataron sino en su testimonio cotidiano del Evangelio, asumiendo las diferentes situaciones de la vida con su luz y buscando desde allí su transformación». Recordó que todos ellos llegaron a La Rioja «guiados por el Espíritu de Dios» desde diferentes lugares y con distintas vocaciones dentro de la Iglesia.

Monseñor Braida subrayó el legado de los mártires en la búsqueda de la paz como «fruto de la justicia». Afirmó que «fueron perseguidos por vivir la misión propia de cada uno. Por practicar la justicia». En este sentido, instó a la comunidad a un «caminar juntos con espíritu misionero» para «mejorar el mundo, para llevar una buena noticia a todas las personas y familias, a todos los ámbitos sociales», lo que «implica ser canales de liberación de todo lo que nos ata y limita el crecimiento».

El obispo riojano invitó a la comunidad a reflexionar sobre los desafíos actuales: «¿Cuáles son los desafíos que más nos interpelan en este tiempo? ¿Cuáles las realidades humanas y sociales que más requieren un proceso de liberación? ¿Cómo crecemos como comunidad orante y cómo vivimos el ser comunidad? ¿Cómo asumimos con más firmeza la dimensión misionera de la Iglesia?». Concluyó que las respuestas a estas interrogantes se deben buscar «juntos, escuchándonos, dialogando, discerniendo en comunidad y caminando juntos con espíritu misionero. Siempre».

Finalmente, Monseñor Braida elevó una oración: «Que nuestros beatos mártires nos sigan indicando el camino para seguir a Cristo en este tiempo con alegría y entrega generosa. Bendiciones y paz».

Descubre más desde Eduardo German

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Últimas noticias

Descubre más desde Eduardo German

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo