En un movimiento de alto impacto, la Secretaría de Tierras dictó la expropiación de varias manzanas en la localidad de Anillaco, departamento Castro Barros. El edicto, que busca la «regularización dominial» de los inmuebles, se firmó en el corazón del bastión político del principal rival del justicialismo.
Un edicto de expropiación dictado por la Secretaría de Tierras de La Rioja se convirtió en una noticia de alto impacto político. La medida, que busca el «Saneamiento y/o Regularización Dominial» de varios inmuebles, se aplicó en la localidad de Anillaco, en el departamento de Castro Barros. Este movimiento, si bien se presenta como un acto administrativo, adquiere un fuerte tinte político por la ubicación de la localidad, que es la cuna del clan Menem.
El edicto de expropiación, Resolución N° 438, se dictó el 24 de julio de 2025, sobre varias manzanas de Anillaco, comprendidas dentro de planos de mensura colectiva que fueron aprobados en abril y registrados en el Registro de la Propiedad Inmueble en junio.

El edicto se firmó en el corazón del bastión político del principal rival del justicialismo, el clan Menem. La medida, si bien se presenta como una acción para dar una solución a un problema social, adquiere un fuerte tinte político. El gobierno riojano envía un mensaje claro al oponente: no se teme actuar en su propio territorio.
La expropiación en Anillaco es un movimiento de alto impacto político en un año electoral clave. La provincia, que ya se consume en internas y en una profunda crisis, utiliza su poder para tomar una decisión que, lejos de ser un simple acto administrativo, es una declaración de guerra contra la oposición y un claro intento de consolidar el poder en un contexto de alta tensión.







