El Ministerio de Seguridad, en conjunto con la Dirección de Investigaciones de la Policía de La Rioja, comenzó a realizar controles en talleres de motos y venta de motopartes. El operativo tiene como objetivo desalentar la compra de motocicletas sin documentación o robadas y advertir las posibles consecuencias penales.
LA RIOJA. El Ministerio de Seguridad, a través de la Dirección de Investigaciones de la Policía de La Rioja, inició una serie de operativos en talleres mecánicos de motos y en locales de venta de motopartes. La medida se enmarca en una estrategia para cortar la «cadena de venta» de uno de los bienes más robados en la actualidad en todo el país.
El objetivo principal de la acción es que los propietarios de los talleres «deberán acreditar el origen de las piezas y motos existentes en el lugar». Con esta medida, se busca desalentar la compra de motocicletas sin documentación o robadas por parte de particulares que se dedican a la reparación y venta de motopartes.
Además, el operativo advierte sobre las «posibles consecuencias penales» que pueden tener quienes participen en esta cadena de comercialización ilegal. El mensaje de la cartera de seguridad es claro: «cortar la cadena de venta es un paso importante para prevenir este delito».







