En una provincia que se desangra, el ‘quintelismo’ acusa al periodismo. Pero la verdad es que la crisis de confianza no es un problema de comunicación, sino de gestión. El Estado no es una propiedad personal, y la gente lo sabe.
En una provincia que se desangra, el “quintelismo” busca culpables en el periodismo. Pero la verdadera crisis está en su gestión, en el abandono de los barrios y en la falta de un proyecto político que no sea una propiedad personal.
El problema no es Eduardo German, son ustedes. El gobierno, que intenta desviar la atención de sus propios fracasos, busca en el periodismo un chivo expiatorio. Pero la realidad es mucho más cruda.
Ustedes llevaron a los trabajadores estatales a la indigencia y empobrecieron a la provincia. Ustedes dejaron los barrios que los vieron nacer y creyeron que el Estado es suyo. Si el problema fuera un periodista, La Rioja no estaría empobrecida.
La crisis de credibilidad del gobierno es el resultado de un proyecto político que se agotó y que no supo gobernar para la gente. Esos mismos que hoy critican y acusan al periodismo, fueron quienes hicieron un daño que nadie podría reparar.
El peronismo riojano, que se enfrenta a una batalla electoral que podría costarle su hegemonía de 40 años, ahora debe lidiar con un descontento que viene de sus propias bases. La gente no es tonta, y el voto será el reflejo de una gestión que se olvidó de la gente.







