Armando Molina, el jefe comunal de la capital, habló sobre la gestión, la situación política actual, y reveló que le «gustaría» ser gobernador. El intendente señaló que el peronismo debe «buscar un voto útil en vez de dividirlo».
El intendente de la ciudad de La Rioja, Armando Molina, se sinceró en una entrevista sobre sus aspiraciones políticas: «Me gustaría ser gobernador en el futuro, pero destaco que no es una decisión que tome solo».
En un repaso por su trayectoria, Molina contó que viene de una familia «humilde» y que se involucró en la política en 1985. Se define a sí mismo como «el que interpreta la visión de Quintela y trabaja para llevarla a cabo, más que como un amigo». El intendente también recordó que Quintela le encomendó manejar la situación durante la pandemia, y que en ese período su perfil como gestor público se hizo más visible.
Gestión, proyectos y críticas
Molina señaló que al asumir el cargo, se encontró con una ciudad que “no funcionaba” y que el gobierno anterior “no estaba preparado para gobernar”. Además, negó rotundamente los rumores de que sea dueño de muchos negocios en La Rioja, y afirmó que es «completamente falso».
Entre los desafíos que enfrenta la ciudad, Molina mencionó la necesidad de mejorar la relación con los vecinos para que se involucren en el cuidado de la ciudad. También anunció un plan urgente de semaforización para mejorar el tránsito en la capital.
Por último, el intendente se refirió a la situación política actual y consideró que el peronismo debe ser más funcional en sus estrategias electorales, buscando «un voto útil en lugar de dividir el voto con muchas listas».



