El gobernador riojano busca consolidar su base provincial antes de impulsar su contracumbre peronista, ratificando su perfil opositor a Milei. El PJ analiza modificar la ley electoral a un sistema similar a Lemas y adelantar los comicios a marzo de 2027 para despegarse de la contienda nacional.
El gobernador Ricardo Quintela ha optado por una estrategia de blindaje interno y confrontación externa tras el sismo electoral que dejó al peronismo en un empate técnico con La Libertad Avanza (LLA). En respuesta a su exclusión de la cumbre de gobernadores convocada por Javier Milei, el mandatario riojano ha dispuesto una serie de reuniones clave con su base de poder y planea un golpe de timón legislativo para asegurar su continuidad y la del peronismo en 2027.
Blindaje interno antes del contraataque
Quintela se reunirá esta semana con los intendentes departamentales y los diputados provinciales electos para alinear a la tropa. Este encuentro tiene un doble propósito:
- Asegurar la Lealtad: Tras las críticas internas y la presión del bederismo, Quintela necesita que su base territorial y legislativa cierre filas en torno a su conducción, especialmente ante el riesgo de que la oposición (LLA) intente cooptar a dirigentes disidentes.
- Ratificar el Rumbo Opositor: El Gobernador hará oficial su intención de mantener un perfil de oposición dura a Javier Milei. Esta decisión es el prólogo de la «contracumbre» que impulsa la próxima semana en Buenos Aires con otros gobernadores peronistas excluidos, buscando liderar el ala más resistente del PJ federal.
El «Modelo Tucumán» y el adelanto de elecciones
El análisis más audaz del peronismo riojano se centra en la posibilidad de modificar la ley electoral. El PJ estudia la implementación de un sistema similar al de Lemas, que permite a un frente presentar múltiples listas bajo un mismo paraguas (como hizo el PJ riojano en la Capital con sus «cuatro listas peronistas»). Esto consolidaría la capacidad de la fuerza gobernante de sumar votos dispersos para asegurar la victoria.
Aún más significativa es la intención de adelantar las elecciones a gobernador a marzo de 2027. Esta movida busca despegar la contienda provincial de los comicios presidenciales de ese año.
- Evitar el «Efecto Arrastre»: La decisión surge de la dura lección de 2025, donde el voto castigo al peronismo nacional impulsó a LLA. Al desdoblar la elección, Quintela o su sucesor buscan evitar que un candidato presidencial libertario fuerte arrastre la boleta provincial, obligando a LLA a construir una base de votos propia y sin el paraguas de la elección nacional.
Esta jugada es la respuesta estratégica a la amenaza de Martín Menem, quien declaró que el objetivo de LLA es «pintar de violeta la provincia en 2027». Quintela está moviendo las piezas para forzar a la oposición a jugar con sus reglas y en un terreno político donde la estructura territorial del peronismo es históricamente más fuerte que la de la fuerza libertaria.







