El Diario de Eduardo German

La Rioja · Argentina

La soledad del «ganador»: Quintela, atrapado entre el asedio fiscal de Milei y el sueño (casi imposible) de liderar un peronismo en ruinas

El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, actúa como si “aquí no ha pasado nada” tras las elecciones, buscando consolidar su imagen de líder invicto en el interior. Sin embargo, su sueño de postularse como referente nacional es dinamitado por el avance de los Menem y la asfixia financiera a la que lo somete el…

El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, actúa como si “aquí no ha pasado nada” tras las elecciones, buscando consolidar su imagen de líder invicto en el interior. Sin embargo, su sueño de postularse como referente nacional es dinamitado por el avance de los Menem y la asfixia financiera a la que lo somete el gobierno de Javier Milei.

El gobernador peronista de La Rioja, Ricardo Quintela, está inmerso en una paradoja política. Por un lado, se alinea con la narrativa de Cristina Fernández de Kirchner, que lo señaló como uno de los “ganadores” que defendió su provincia en las elecciones legislativas. Por el otro, Quintela enfrenta una crisis de caja y un aislamiento político que lo obligan a defender un modelo de provincia que el Gobierno Nacional busca desmantelar. Su aspiración de convertirse en la figura de recambio del golpeado peronismo nacional parece desvanecerse en la cruda realidad de la dependencia financiera riojana.


La ilusión de la inmunidad y el fuego cruzado

Tras la victoria legislativa en su provincia, Quintela proyecta una imagen de fortaleza, pero la realidad es que el avance de La Libertad Avanza (LLA) lo dejó expuesto en el plano fiscal y político.

  • Exclusión y aislamiento: Quintela fue uno de los cuatro gobernadores peronistas, junto a Axel Kicillof (Buenos Aires) y otros, que Javier Milei excluyó de la cumbre de la Casa Rosada. Kicillof calificó este desaire como una “mala señal” y un “gesto antidemocrático”, pero la jugada de Milei tuvo el objetivo claro de aislar a los enemigos fiscales, con Quintela a la cabeza.
  • El rol del eje Menem-Milei: La principal amenaza interna la representan Martín Menem y Lule Menem (subsecretario de Gestión Institucional de la Presidencia). Ellos son los operadores de Milei que controlan el Congreso y la administración central, y buscan capitalizar el malestar riojano para que Martín Menem dispute la gobernación de 2027.

La espada de Damocles: dependencia fiscal

La Rioja es estructuralmente una de las provincias más vulnerables del país, una realidad que dinamita cualquier sueño de liderazgo nacional si no puede sostener la caja.

  • El modelo de la coparticipación: La provincia fue descrita por referentes libertarios como un territorio que opera como una “mini Venezuela”, donde la economía y el empleo dependen de la “coparticipación que manda Buenos Aires”.
  • El ajuste y el cierre de obra: El «ajuste fiscal» de Milei se tradujo en una “quita ilegal de fondos a las provincias”, afectando directamente a La Rioja. Esto generó la “paralización de la obra pública” y despidos masivos en la construcción y la industria, obligando a Quintela a gastar recursos propios para evitar el colapso.
  • Respuesta de resistencia: La única estrategia de Quintela, que no puede reelegir, es liderar una “posición alternativa” al modelo Milei, un llamado que los intendentes peronistas respaldan para no arrodillarse, aunque la realidad fiscal lo empuja constantemente a la sumisión.

El sueño de liderazgo nacional: una aspiración frustrada

A pesar de su intento por mostrarse como el referente de un peronismo federal, los obstáculos son insalvables:

  1. Aislamiento geográfico y fiscal: Su modelo de gestión, basado en una dependencia fiscal extrema, no es replicable ni sostenible para liderar el peronismo en distritos con mayor autonomía (como Córdoba o Santa Fe).
  2. El avance Menem: La presencia constante del clan Menem en La Rioja y en la Rosada asegura que el foco nacional siempre estará puesto en la confrontación con Quintela, obstaculizando su proyección.
  3. La crisis de liderazgo: El peronismo nacional está fragmentado y no busca un líder de confrontación, sino una figura que pueda “reagrupar todo el voto antiperonista”, un perfil que hoy se debate entre Kicillof y las fuerzas provinciales que tienen peso electoral.

La Rioja se ha convertido en el espejo de la crisis peronista: Quintela se consuela con el estatus de ganador interno, pero la dura realidad del ajuste de Milei y la amenaza de Martín y Lule Menem convierten su sueño de ser líder nacional en una quimera.



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